Unas 300 personas se congregaron este sábado en la catedral de Santiago de Cuba para recibir los restos del arzobispo Pedro Meurice, un duro crítico del gobierno cubano, fallecido en Miami (EEUU) hace 10 días, informó la Iglesia.
"Cuando llegaron los restos había unas 300 personas esperando, que se fueron cuando le rindieron homenaje, pero otras han ido pasando desde las 12H30 locales (16H30 GMT), cuando los restos fueron expuestos" dijo un portavoz de ese templo de Santiago de Cuba, 900 km al sudeste de La Habana, telefónicamente a la AFP.
El féretro "está colocado en el centro de la catedral frente al altar y se espera que mañana (domingo) asistan unas 800 personas a la misa", agregó.
Los restos de Meurice recibirán el homenaje de los católicos de su ciudad hasta el domingo a las 09H00 locales (13H00 GMT), cuando se oficie una misa en su memoria para luego sepultarlos en el cementerio Santa Ifigenia, el mismo que guarda los restos del héroe nacional, José Martí.
El cardenal Jaime Ortega convocó a los fieles de la isla a que "se unan este domingo en las misas de todas" las "iglesias y capillas a la ofrenda" a Meurice, en un comunicado publicado el viernes en la prensa local (estatal).
Meurice, de 79 años y retirado desde 2007, murió el 21 de julio en un hospital de Miami, Florida (sureste de EEUU), debido a una crisis renal.
El prelado cobró notoriedad mundial el 24 de enero de 1998, durante la histórica visita de Juan Pablo II a Cuba. En esa ocasión pronunció un duro mensaje contra el gobierno del entonces presidente Fidel Castro en la misa que ofreció el Papa en la ciudad de Santiago de Cuba.
Ante Raúl Castro, quien era el número dos del gobierno y actualmente es el presidente de Cuba, Meurice señaló que los cubanos debían "desmitificar los falsos mesianismos" y presentó al Papa el panorama de un país "desgarrado por el exilio", el "egoísmo" y la "pobreza de libertad".
Su muerte se produjo en momentos en que existe un inédito diálogo entre la Iglesia Católica y el gobierno de Raúl Castro, iniciado en mayo de 2010, cuyo resultado más relevante ha sido la excarcelación de unos 130 presos políticos.
Ese diálogo ensanchó también los espacios sociales de la Iglesia en la isla, como un mayor acceso a la prensa, tras casi medio siglo de tensas relaciones con el gobierno comunista.