Overblog Todos los blogs Blogs principales Política
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.

Publicidad

Los 'colectivos' de civiles armados y la transición presidencial en Venezuela

9-03-2013
Por Fabiola Sánchez y Frank Bajak

Una brigada paramilitar de al menos 1.500 chavistas se mantiene alistada

cerca del palacio de Miraflores. Aseguran "defender la revolución", y

tienen acuerdos con la policía 

Crédito foto: AP

 

Carlos Torres abre la puerta con alambre de púa que da acceso a un barrio

controlado por una pandilla conocida como "La Piedrita", lugar al que la

policía no se atreve a entrar sin permiso.

 

"Leales al Comandante Chávez", reza una pancarta colgada a la entrada

de este reducto ubicado en la barriada del 23 de enero, al oeste de Caracas.

Este barrio pobre es el hogar de un pequeño ejército de jóvenes armados con

pistolas; hombres que, como Torres, han asumido el rol de guardianes de la

"revolución socialista" del fallecido Hugo Chávez.

 

Como él, estos jóvenes constituyen parte del núcleo duro de defensa del chavismo,

y que, aseguran, bajo ninguna circunstancia permitirán que la "oligarquía" y sus

presuntos patrones de Washington vuelvan al poder. "Eso nos costaría sangre,

sudor y lágrimas, pero no regresarán", dijo Torres dando a entender, como

han hecho otros chavistas, que no aceptarían una victoria de la oposición en

las elecciones.

 

 

Si la "revolución socialista" del popular caudillo resulta amenazada por

enemigos internos y externos, como dijo el que fue ungido como su sucesor

por el ex mandatario, estos jóvenes estarían en la línea de defensa.

 

Se trata de cientos de personas fuertemente armadas, en constante estado

de alerta, algunos muy nerviosos en apariencia, que están diseminados a lo

largo de las colinas delárea metropolitana de Caracas y que pertenecen a organizaciones autollamadas "colectivos", acusadas de intimidar a

opositores políticos.

 

Para estos seguidores de Chávez, el llamado que el lunes hizo el ministro de Comunicación Ernesto Villegas para estar "en pie de guerra" se escuchó

elocuente y claramente. 

 

Son el rostro más visible de un contingente de cuadros armados leales al

gobierno, que no tienen nada que ver con una milicia nacional de 125.000

miembros afiliada a las fuerzas armadas, en un país lleno de armas y que

tiene la segunda tasa de asesinatosmás alta del mundo.

 

Lo que hace que estos grupos resulten un factor potencialmente peligroso,

según dirigentes de la oposición y activistas de los derechos humanos, es

que las autoridades generalmente no se meten con ellos.

 

El vicepresidente Nicolás Maduro, a quien Chávez postuló como el candidato

a la presidencia de su Partido Socialista Unido en caso de que él muriese,

viene diciendo desde hace semanas que el líder opositor Henrique Capriles 

ha estado "conspirando" contra la democracia venezolana.

 

El mismo Chávez utilizó durante mucho tiempo este tipo de prácticas y

retórica. Los opositores decían que atizaba la xenofobia mientras permitía

que sus lugartenientes convirtieran a sus partidarios en tropas civiles de

golpe rápidamente desplegables.

 

 

Maduro también expulsó a dos agregados militares estadounidenses aduciendo

que trataron de reclutar oficiales venezolanos para "proyectos

desestabilizadores", lo que para Torres es prueba suficiente de que

Washington está tratando de sabotear la revolución ahora que un cáncer

mató a su abanderado.

 

"Pero ellos estarán aquí contra el pueblo", indicó Torres. "Sólo dejen que traten

de ponerlo a prueba y no habrá una gota más de petróleo para Estados

Unidos", el principal importador del crudo venezolano.

 

La entrada a La Piedrita está adornada con un gran cartel que dice "Leales

al comandante Chávez". Se calcula que entre 1.000 y 1.500 "colectivistas"

viven en un radio de 12 kilómetros del palacio presidencial Miraflores, de

acuerdo con Rocío San Miguel, de la organización no gubernamental

 Control Ciudadano. "Desconozco los números que pueden existir en todo el

país", dijo.

 

La gente de La Piedrita y una agrupación conocida como Tupamaros funcionan

desde mucho antes de que Chávez llegase al poder en 1999. Pero bajo su

gobierno las dos agrupaciones crecieron, y surgieron asimismo grupos de

matones en motocicletas, todos leales al ex paracaidista fallecido a los 58

años de edad.

 

 

Si bien esos grupos realizan tareas comunitarias, pintan edificios, arreglan

ascensores y limpian calles, algunos han sido filmados mostrando armas en

público. Y hay grabaciones de episodios en los que miembros de esas bandas

cometen delitos y se refugian en territorios controlados por pandilleros.

 

"Hay como un acuerdo tácito de la policía de no entrar", indicó Luis Izquiel,

abogado penalista que coordina la comisión de seguridad de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

 

No hay pruebas de que esas agrupaciones reciban armas y entrenamiento

del gobierno. Izquiel dijo que en un país en el que hay unos 6 millones de armas

de fuegoel 90% de las cuales son ilegales, hay muchas razones para

preocuparse. No está claro qué porcentaje de los delitos tiene raíz política y

cuántos son económicos.

 

 

"Las investigaciones no llegan hasta nada", indicó. Por su puesto, los

colectivos chavistas pueden variar en su diligencia. Un miembro de la dirección

nacional de los Tupamaros, Jesús Bermúdez, fue una de cuatro personas de

boina negra divisadas en el cortejo fúnebre de Chávez el miércoles, cuando su

cadáver fue trasladado en un ataúd del hospital donde murió a una academia

militar en la que permanecerá hasta su funeral del viernes.

 

"Tenemos un enemigo que nunca descansa. Tampoco lo harán los revolucionarios", dijo Bermúdez al afirmar su creencia de que la derecha política

planea crear "un clima de desestabilización". El caudillo barrial  aseguró que su

tarea es "llamar a la calma y seguir organizando a la gente del poder".

 

 

Sin embargo no quiso opinar del uso de la violencia para defender al

chavismo: "La revolución no puede ser sólo un discurso". Bermúdez

desmintió versiones de que los Tupamaros estuvieron involucrados en un

violento ataque a unos 40 estudiantes que se habían encadenado para exigir

información sobre el estado de Chávez.

 

El incidente se produjo exactamente en momentos en que Maduro anunciaba

la muerte de Chávez. Individuos enmascarados que se movilizaban en

motocicletas, algunos con pistolas, dispersaron a los estudiantes y quemaron

sus carpas.


Fuente: AP
Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post