Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press.
La Habana, 31 julio.- Uno de los derechos que más irrespeta en
Cuba el Régimen es el del secreto de las comunicaciones,
violar la correspondencia y la intimidad, espiar masivamente las
líneas telefónicas es ya tradicional, pero a ello suma la interrupción
del servicio telefónico a los disidentes. Según éstos y empleados
de ETECSA.
Se supone que el espionaje de las comunicaciones ocurra "según
los requisitos que estipula la Ley", pero no hay más ley ni requisito
que la voluntad de la autoridad policial; y el corte del servicio
de teléfonos particulares y celulares ocurre totalmente al margen de la Ley.
Desde hace décadas el paranoico Régimen espía las conversaciones telefónicas de multitud
de personas ajenas a la oposición, emplea complejos programas de computación
preparados para grabar según palabras claves y acopia tanta información que
ni puede analizarla.
Sistema que aplica al restringido empleo de Internet.
Desde 1960 en las plantas telefónicas existía "el cuartico" como llamaban los operarios al
puesto de escucha y grabación policial, en los años 70 el gobierno adquirió
descomunales computadoras para almacenar esa información y hoy, la computación
facilita esa labor.
Es antiguo que familiares y amigos de disidentes que permiten a estos emplear sus
teléfonos, sean amenazados por agentes de la Seguridad del Estado con quitarles
la línea telefónica.
Hasta fecha reciente, toda carta proveniente del extranjero era entregada con el
sobre roto "accidentalmente" debido a ese espionaje, y a la rapiña de empleados
del correo central en busca de dinero, objetos de valor y cuchillas de afeitar ocultos
en las cartas.
El corte del servicio telefónico es antiguo pero ocurre en forma masiva desde años
recientes; lo efectúan en las plantas telefónicas mediante desconexión por computación,
lo que en la vieja jerga laboral de los operarios telefónicos se llama "ponerle palo" al
teléfono.
Cuando el cliente reporta el problema, la empleada de ETECSA, Empresa de
Teléfonos y Correos, Sociedad Anónima, explica: "El teléfono está fuera de servicio,
ya esta reportado y lo repararán lo antes posible".
El director de la agencia de prensa independiente Hablemos Press, Roberto de Jesús
Guerra, comprobó que durante el corte del servicio a su teléfono cuando la muerte de
la Dama de Blanco Laura Pollán y la visita del Papa a la Isla, las llamadas a su número
telefónico eran redirigidas a un teléfono de la Seguridad del Estado.
Así que el corte de las líneas es "casual, accidental", como la rotura de los sobres de
todas las cartas del extranjero, y como las muertes de Laura Pollán y del premio
"Sajarov" Oswaldo Payá Sardiñas:
Muertes y sepelios que junto al 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos, marcan
masivas interrupciones de los servicios telefónicos a periodistas independientes y
opositores. Con ilegalidad que involucra a extranjeros inversionistas en el monopolio
de las comunicaciones de Cuba.

