Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Por vozdesdeeldestierro.juancarlosherreraacosta.over-blog.es
Por: Carmen Muñoz
Madrid/ 11-12-2013
Pocos meses después de su llegada al poder en 1959, Fidel Castroreconoció que la discriminación racial en Cuba era «quizás el más difícil de todos los problemas que tenemos delante». Casi 55 años después, los ciudadanos negros siguen excluidos de la primera fila del régimen, de sectores con acceso a divisas extranjeras como el turismo y de centros de influencia como la televisión.
Solo dos miembros de esta raza despuntan algo en el régimen de los Castro: el presidente de la Asamblea Nacional, Esteban Lazo, y el vicepresidente del Consejo de Estado, Salvador Valdés. En segunda fila, en las direcciones provinciales del partido único, ya aparecen más negros y mulatos, según las fuentes consultadas en La Habana.
Desde que se hizo con las riendas de la dictadura comunista, tras la grave enfermedad de su hermano Fidel, Raúl Castro ha reiterado su interés en que los negros y las mujeres ocupen lugares más destacados en la Administración. Pero es evidente que si en un régimen totalitario como el cubano los ciudadanos de origen africano no figuran en la «nomenklatura» es porque sus gobernantes, que buscan a sus incondicionales, no han querido designarlos.
El secretario ejecutivo de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), José Daniel Ferrer, está convencido de que existe «cierto matiz racista en la vieja guardia». Sin embargo, la ex diplomática y periodista independiente Miriam Leiva cree que el Gobierno de La Habana «no se propone ser racista, pero la realidad del sistema y los métodos políticos hacen que los cubanos negros no progresen en la escala política y social».
Los mismos castristas reconocen que existen «prejuicios y manifestaciones racistas» en la vida diaria. En el censo, los negros se hacen pasar por mulatos y los mulatos por blancos. Por eso en el censo de 2002 aparece que el 65% de los cubanos son blancos, el 23,8% mulatos y el 10% negros. Leiva cree, en definitiva, que «no habrá solución a los problemas raciales en Cuba mientras no se resuelva la actual crisis política y económica».
Mientras Castro hablaba de «libertad» en Sudáfrica, en la isla se producían decenas de detenciones en el Día Internacional de los Derechos Humanos. Las Damas de Blanco fueron hostigadas cuando intentaron realizar una marcha pacífica en La Habana, según Efe. El «think tank» Estado de SATS que dirige Antonio G. Rodiles soportó música atronadora en la puerta de su sede para que no pudieran debatir. Rodiles explicó a ABC que muchos opositores permanecían«sitiados» en sus casas para impedirles acudir a los actos programados. El Movimiento Cristiano Liberación de Oswaldo Payádenunció detenciones, golpes a sus miembros y el asalto a la casa deRoger Curbelo. Unpacu aseguró que hubo arrestos en casi todas las provincias y que el régimen respondió a sus actos con ruidosas fiestas de «cerveza y ron».
Fuente: ABC.es
Eclipse Next 2019 - Alojado por Overblog
