Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Por: LUDMILA VINOGRADOFF 29-9-2013
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha acusado a los medios de comunicación de dirigir una supuesta «guerra psicológica» al incitar las compras «nerviosas» de los consumidores, por lo que exigió a la Fiscalía General que sancione a todo el que informe sobre el desabastecimiento de alimentos y productos porque, en su criterio, eso constituye «propaganda de guerra».
«Yo le pido a la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, que de acuerdo al ordenamiento jurídico de Venezuela evalúe medidas especiales desde la Fiscalía junto al Poder Judicial para castigar la guerra psicológica que ejerce la prensa escrita, la televisión y la radio contra la seguridad alimentaria del pueblo y contra la vida económica de la nación. No puede haber impunidad en eso tampoco», señaló el mandatario bolivariano.
Al mismo tiempo, el vicepresidente Jorge Arreaza, yerno del fallecido presidente Hugo Chávez, afirmó que en Venezuela no falta nada, es decir, hay de todo. «Aquí no falta pollo, ni carne, ni aceite, ni leche, ni azúcar, ni café, ni margarina, ni papel higiénico», enumeró Arreaza.
Tras escuchar estas declaraciones por la televisión, unas amas de casa que recorren los supermercados tres veces por semana y hacen largas colas para ver si consiguen productos de primera necesidad, dijeron al unísono: «Claro en la casa presidencial no falta nada, pero retamos al vicepresidente para que haga cola con nosotras dos o tres horas para conseguir alimentos escasos».
El Banco Central de Venezuela informó de que el nivel de desabastecimiento es del 20%. La desesperación por la escasez ha causado ya dos muertos, todos en el interior del país, donde se nota más la escasez. El Gobierno abastece primero a Caracas y después a la provincia para no mostrar la cara fea de la crisis.
José Gregorio Cortez Fuenmayor, de 41 años, murió asifixiado por una avalancha de consumidores que se disputaban una botella de aceite y pan de margarina en el supermercado estatal Bicentenario de Ciudad Bolívar, al sur del país.
Fuente: ABC.es