Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
El Gran Timonel cambió la faz de Asia, haciendo una versión personal del marxismo-leninismo, pero dejó un reguero de más de 70 millones de cadáveres.
Fuente: La Gaceta.esSi Stalin tuvo su libro negro, con Koba el Terrible, de Martin Amis; Mao Tse Tung ha tenido el suyo: Mao, la historia desconocida, un texto de 800 páginas que desmitifica al dictador chino, fruto de una minuciosa investigación emprendida por la escritora china Jung Chang y su marido, el historiador británico Jon Halliday.
Mao fue responsable de la muerte de más de 70 millones de personas en tiempos de paz, más que ningún otro líder del siglo XX. muertes que Hitler (22 millones entre 1933 y 1945), Stalin (21,5 millones entre 1929 y 1953) o Pol Pot (de uno a dos millones entre 1975 y 1979). Pero durante décadas ha gozado de un enorme prestigioso no sólo en Asia, sino en la intelectualidad de izquierda de Occidente.
La escritora Jung Chang sabe de lo que habla. En su best-seller Cisnes salvajes, que vendió 10 millones de ejemplares, cuenta con detalle como las tres generaciones de mujeres de su familia fueron aniquiladas por el rodillo maoista. Sus padres fueron denunciados como traidores durante la Revolución Cultural, y su padre, torturado.
Pero ¿cómo llegó Mao a gozar de tanto prestigio? ¿como llegó a ser equiparado con Gengis Khan? acido en el seno de una familia de trabajadores rurales, relativamente acomodados, en 1893, el futuro Timonel dejó las aulas a los trece años para ponerse a trabajar en el campo. Posteriormente, hizo magisterio, se hizo una cultura como bibliotecario en la Universidad de Pekín y entró en contacto con el pensamiento revolucionario occidental, al leer a Bakunin y Kropotkin.
Dio su salto activo a la política, a los 28 años, al participar en la fundación del Partido Comunista, en 1921. Aliado inicialmente con los nacionalistas, se vio enfrentado a ellos, y huyó a la región montañosa de Jiangxi, desde donde dirigió una guerra de guerrillas, creando para ello el Ejército Rojo, -que es como llamó a las milicias del Partido Comunista-.
En los años 30, Mao proclamó la República Soviética de China, para lo cual desafió al comité central del PC. La idea de Mao era hacer un comunismo a la china, apostando por el campesinado, en lugar de por el proletariado industrial.
Mentirosa Larga Marcha
Pero militarmente fue cercado por los nacionalistas. Fue entonces, año 1934, cuando Mao emprendió la famosa Larga Marcha, una odisea que llevó a 80.000 rebeldes comunistas a caminar miles de kilómetros desde la provincia de Jiangxi hasta su refugio en las montañas de Shaanxi, donde lograría reorganizar sus fuerzas y posteriormente ganar la guerra civil china. Mao y sus corifeos se encargaron de mitificar el episodio, para hacerse con una aureola legendaria. Pero está lleno de falsedades.
En primer lugar, sólo 6.000 guerrilleros llegaron al destino final con vida. En segundo lugar, las bajas sufridas se debieron a la incompetencia militar de los responsables. Y, lo más bochornoso de todo, Mao logró su propósito no por sus dotes como estratega, sino porque pactó con su máximo rival, el líder nacionalista Chang Kai Chek, a cambio de que Moscú dejara en libertad al hijo del líder nacionalista, detenido entonces en la capital soviética.
Además el libro de Chang y Halliday desmitifica la acción más legendaria de la Larga Marcha, el cruce del puente de Dadu entre una lluvia de balas enemigas, jamás tuvo lugar.
Entre tanto, los japoneses habían invadido el norte del país, lo que motivó una nueva alianza entre comunistas y nacionalistas para enfrentarse al enemigo común. La invasión japonesa, iniciada en 1937, se mezcló luego con la Segunda Guerra Mundial, en la que el lider nacionalista Chiang y el comunista Mao lucharon contra los nipones. China salió de la guerra en 1945, con el estatus de vencedora, como aliada de la URSS y Estados Unidos.
Pero nacionalistas y comunistas rompieron entonces su alianza y retomaron la guerra civil que les enfrentaba. Al principio, Chang contaba con el apoyo de Washington, y controlaba las principales ciudades del subcontinente, pero Mao llegó a dominar rápidamente las zonas rurales y la balanza se inclinó de su lado.
En 1949, Mao Tse Tung se hacía con el poder, Chang admitía su derrota y se retiró con sus partidarios (unos dos millones de personas) a la isla de Formosa o Taiwan, en donde mantuvo la Administración de la China nacionalista, mientras en el continente los comunistas implantaban la República Popular.
En los años 50, Mao optó por dar más importancia a la agricultura que a la industria pesada, apartándose así del modelo soviético y buscando una línea china para el comunismo. Pero su famoso plan, el llamado Gran Salto Adelante, provocó una de las grandes hambrunas de la Historia, en la que murieron entre 23 y 30 millones de personas. Mientras, los prebostes del Partido exageraban hasta lo inverosímil las cifras de producción de grano y acero, haciendo creer que el país tenía hasta 100 millones de toneladas más de grano en sus reservas y sosteniendo que en 15 años China igualaría la producción de acero de Gran Bretaña.
El libro de Chang y Haliday aporta un dato para entender aquello: buena parte
del grano producido fue exportado a la URSS a cambio de la tecnología para elaborar la bomba atómica china. Es decir, que Mao sabía que millones de chinos morirían en aquel trueque. Los autores citan textualmente la respuesta que dió el dictador chino a quienes le objetaban que aquel trueque supondría una catástrofe humanitaria: «La mitad de China puede morirse (si conseguimos la bomba)».
A partir de 1959, dejó su cargo como presidente chino, aunque conservó la presidencia del partido. Lanzó entonces una campaña de educación socialista, que incluía fórmulas de ingeniería social y lavado de cerebro. Durante este período, conocido como la Revolución Cultural Proletaria, Mao logró desarticular y luego reorganizar el partido gracias a la participación de la juventud, a través de la Guardia Roja. Dejó plasmada su filosofía política en el libro Los pensamientos del presidente Mao.
La Revolución Cultural se saldó con detenciones y ejecuciones. Fue una purga interna en la que cayeron numerosos dirigentes del Partido, al estilo de las que había practicado Stalin en Rusia. La delación se convirtió en el arma habitual de los comisarios políticos, que lograron inocular al pueblo, sembrando un clima de sospecha y de terror psicológico.
Murió siendo el más rico
En los años 70, China comenzó una tímida apertura al exterior, cuando el presidente americano Nixon hizo una histórica visita a Pekín, que supuso la normalización de relaciones después de veinte años de tensión, en el marco de la Guerra Fría. El final de la carrera de Mao estuvo marcada por el culto a la personalidad del Gran Timonel, alguien que jamás podía equivocarse.
Mao Tse Tung falleció en 1976 a los 82 años. China ya no era la misma que la que vió nacer. A su muerte, el índice de analfabetismo había bajado al 6%, el promedio de vida se duplicó a 70 años, y era una potencia nuclear. Pero subsistían tremendas desigualdades, y el paraíso proletario seguía siendo una quimera. Mientras amplias porciones de chinos pasaban hambre, Mao y su camarilla estuvieron rodeados de lujo y riquezas. Como dice Chang, la autora del libro, «Mao fue el único millonario en la China creada por Mao»,