Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Cuando la juventud de un pais no es escuchada, las campanas suenan por todos. Cuando los trabajadores de un pais en un gobierno supuestamente de izquierda son los perseguidos del régimen convirtiéndolos en reos políticos y criminalizando el derecho a la protesta, entonces no entienden bajo qué bandera los entramparon. ¿Cómo es posible que un gobierno que ha manejado un millón de millones de dólares en 12 años, tenga más gente indigente viviendo en la pobreza extrema, más ranchos que cuando comenzó su gestión, más déficit de vivienda que nunca antes? ¿Cómo es posible que los hospitales estén en el piso y los pacientes tengan que llevar las medicinas porque no se las suministran y los Barrio Adentro se hayan igualmente caído en medio de la deserción de los médicos cubanos en su búsqueda de libertad al casarse con venezolanas?
¿Cómo es eso que hablamos contra el imperialismo, pero hacemos negocio con él, mientras que el imperio del hambre, de la corrupción, del agua sucia, de la falta de luz, de los huecos, de las cárceles sin derechos, enfermeros sin sueldo digno, docentes hambreados, desempleo galopante, deuda externa en aumento, enfermedades in crescendo, 150.000 muertos que revelan el estado de sitio de la inseguridad hecha gobierno, cuando los minutos de silencio en una Asamblea no son por el que murió en huelga de hambre defendiendo sus derechos constitucionales sino por el narcoguerrillero héroe de la revolución de la droga y de los secuestros, la revolución en la cual son generales en jefe aquellos que permitieron el mayor mancillaje de la historia a nuestras instituciones militares y civiles, a las que convirtieron en un estropajo raído y lleno de huecos como las calles que no se reparan, la gasolina que no se produce, las empresas que se expropian para acabar con los empleos y que crezca la destrucción de los valores materiales y humanos de Venezuela.
¿Qué miseria justifica tal estado de cosas? ¿Qué moral revolucionaria puede negar dos días de un superávit petrolero de más del 100% de lo presupuestado a las universidades que tienen que coserse la boca para ser escuchadas? ¿Cómo es posible que esos dirigentes estudiantiles de izquierda que otrora marcharon pidiendo justo presupuesto para las universidades sean ahora sus hambreadores y carceleros? ¿Cuándo en Venezuela se habían visto trabajadores y estudiantes cosiéndose la boca para elevar una protesta y que las autoridades de un gobierno de izquierda sean los primeros en no escucharla, en ridiculizarla porque el sufrimiento de un universitario y de una mujer que es su madre, no tiene eco en un corazón forrado en dólares? ¿Para qué compra armas Venezuela, para armar al delincuente que le mata los hijos todos los días? Sí. Hay que marchar contra los imperialistas.
Contra el imperio cubano que tiene invadidas las notarías, contra los huecos que tienen siquitrilladas las calles, contra el imperio del desempleo, contra el imperio de la abstención, contra el imperio de la indiferencia, contra el imperio de la violencia y la inseguridad, contra el imperio del hambre, contra el imperio de la injusticia, contra el imperio del agua sucia, contra el imperio de las armas mal almacenadas y de la comida putrefacta. Sí. Contra el imperio del pasado que secuestra el futuro de niños y jóvenes y la tranquilidad de sus madres, el imperio de la cadena que quiere continuar, contra ese imperio hay que marchar.