El pasado 28 de enero el gobierno cubano nos entrego un Martí renovado entre los vítores de pioneritos de rojo, retratos de Fidel Castro y canciones de Silvio Rodríguez. Pero también estuvo revisitado por las golpizas, las detenciones y las restricciones de movimientos a varios activistas prodemocráticos en toda la isla que intentaron rendirle tributo al hombre de Apóstol de la Libertad.
Desde hace unos años a esta fecha el régimen actúa así cada vez que llega esa fecha y ya no me sorprende ver tantos arrestos pero lo que no sabía es que las logias masónicas y otras fraternidades deben obtener un permiso del gobierno local y la oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista de Cuba para poner flores en cualquier busto martiano ese día.
En San Germán de manera puntual los oficiales de la policía política Cap. Abel Ramírez y el Tte Saúl Vega, acompañados de un uniformado se presentaron en mi casa ese sábado para llevarse detenido a Eliécer Palma y liberarlo horas después. En tanto en Banes fueron detenidos por más de ocho horas Rafael Meneses Pupo Ariel Cruz y Derbis Martínez para que no asistieran a honrar al Apóstol.
Y como si el día 28 no fuera suficiente con las detenciones para evitar tributo independiente a José Martí el domingo en la mañana uniformados de verdeolivo en un auto Mosckovich detuvieron en las cercanías del Reparto Peralta de esa ciudad a José A triguero Mulet. Ese opositor al régimen de 68 años de edad me explico que lo dejaron abandonado en un paraje solitario a más de 30 km de la ciudad de Holguín y los militares nunca le dieron explicación sobre el secuestro
En esa misma ciudad se vieron impedidas de ir a misa Caridad Caballero, Suleidis Pérez Velásquez Isabel Pena, Ana María Aguilera Berta Guerrero y Adis Nidia Cruz a quienes distribuyeron por los calabozos de las sedes policiales de municipios alejados del lugar de origen de ellas (Gibara, Santa Lucia, Cacocum y el Cuartel de Operaciones del G-2 conocido como Pedernales. Por otra parte los hombres detenidos Esteban Sandez Luis Jaime Merino y Felix Tomas Farat fueron objeto d la violencia de los represores que aun dentro del cuartel se ensañaron con ellos indefensos y reducidos por la fuerza de individuos entrenados para golpear y aplastar a quien piense diferente.
Todo para impedir que tanto mujeres como hombres fueran a la iglesia a la misa del domingo.
Mi casa se mantuvo sitiada por uniformados, oficiales de la policía política y esbirros de las paramilitares brigadas de respuesta rápida entre los que se encontraban Maikel Rodríguez Alfajarrín, apodado La Chispa (Jefe de Inspectores de Vivienda) y Gustavo Utria Garzón , a quien varios vecinos han identificado como el autor de la pintada terrorista en mi vivienda en la madrugada del día 25 de enero. No acostumbro a estos comentarios, pero ambos, Utria y Alfajarrin gozan de los favores de vecinos emigrados sangermanenses residentes en Miami que visitan cada año el pueblo y quizás no conozcan (los emigrados) sus fechorías.
Este lunes hice una notificación a Amnistía Internacional Reporteros sin Fronteras y el Comité para la protección de periodistas (CPJ). Según van subiendo la presión de los acontecimientos contra mí, el guión de los actos represivos deben continuar y no descarto que me propinen una paliza “unos desconocidos” en medio de la noche, luego dos o tres actos de repudio en casa y finalmente si no tienen otra vía para reducirme a la obediencia, me condenarán por peligrosidad social pre-delictiva y me hagan hasta responsable de haberme robado una puesta de sol. Aunque esta alerta no me salve de esos desmanes quiero que mis amigos dentro y fuera de Cuba se mantengan alerta y puedan desmentir cualquier patraña contra mi familia.
Por cierto comencé este post hablando de José Martí, el más universal de todos los cubanos, un hombre que soñó una nación para todos y fui a dar a los intersticios de la represión gubernamental contra civiles inconformes, un elemento clave para entender la Cuba cotidiana.
