
La Habana, 12 de Junio.- Los intensos aguaceros que azotaron el
occidente del país la semana pasada provocaron el desplome
de cinco ciudadelas (solares) en el municipio Habana Vieja, de esta
capital, provocándoles daños a las viviendas de más de 300 familias.
También las lluvias causaron daños al servicio eléctrico en la mayor
parte de la municipalidad.


La Defensa Civil informó que no hubo víctimas mortales pero
confirmó que cerca de trescientas familias fueron damnificadas.
Las lluvias fueron provocadas por la Tormenta Tropical Andrea que
azotó la península de la Florida, informó el Instituto de Meteorología
en su parte diario por el Noticiero de Televisión.
En los solares destruidos, la policía realiza turnos de guardia para
evitar la entrada de intrusos y el robo de objetos. Algunos
damnificados quieren arreglar por su cuenta lo que quedó de sus
casas. Los bomberos han advertido que es muy peligroso meterse
en esos lugares.
Las familias damnificadas no han querido mudarse para los
albergues del gobierno, consideran que es enterrarse en vida.
Tienen mucho hacinamiento y pésimas condiciones sanitarias.
Se conoce de personas que llevan veinte años viviendo en
albergues. El gobierno les prometió reconstruir sus viviendas, pero
hasta la fecha no ha habido solución.
En la provincia Pinar del Río las lluvias causaron grandes
inundaciones. Poblados enteros quedaron bajo agua, y se reportan
miles de damnificados. Las lluvias también causaron severos
daños a la Agricultura; principalmente en las casas de tabaco.
Iglesias católicas de la región están ofreciendo ayuda a los
damnificados. La Iglesia de la Inmaculada Concepción, Caritas
de Cuba ayuda con alimentos, ropas y colchones, dijo uno de
los ayudantes del párroco.
Expertos pronostican que esta temporada ciclónica será una
de las más activas de los últimos años.
Hablemos Press/ La Habana