Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Represión, Derechos Humanos
Las palabras de despedida del duelo estuvieron a cargo de Guillermo Fariñas. Los asistentes gritaron consignas como “¡Zapata Vive!”, “¡Abajo Fidel!”, “¡Abajo Raúl!”
Redacción CE, Madrid | 08/05/2011
Más de 80 disidentes asistieron este domingo al entierro del opositor Juan Wilfredo Soto García, quien falleció esta misma madrugada a causa de un paro cardíaco dos días después de recibir una golpiza de varios policías, de acuerdo con información de sus familiares.
“Acaba de ser sepultado Juan Wilfredo Soto García. Las palabras de despedida del duelo estuvieron a cargo de Guillermo Fariñas”, ha relatado la opositora Martha Beatriz Roque a través del servicio web Háblalo sin miedo.
Roque comentó que los presentes en el entierro “gritaron consignas” como “¡Zapata Vive!”, “¡Abajo Fidel!”, “¡Abajo Raúl!”, entre otras frases.
La opositora añadió que “una gran cantidad de efectivos de la policía” esperaban “alrededor del cementerio” a que salieran los más de 80 disidentes que asistieron al entierro de Soto García.
La bloguera Yoani Sánchez también comentó en su Twitter que la situación en el cementerio fue “muy tensa”. Los opositores querían “cargar el ataúd”, pero la policía no los dejó, apuntó Sánchez.
La periodista publicó vía Twitter algunas imágenes del funeral y el recorrido camino al cementerio. Entre los presentes estaban los hijos y familiares de Soto García.
También Roque se hizo eco de la situación en la funeraria y el cementerio: “Los disidentes que están allí (en el entierro), que son más de 80 —entre ellos cinco miembros del Grupo de los 75— aspiran a llevar la caja en hombros hasta el cementerio. No se sabe si se lo permitirán”, dijo en otro mensaje divulgado en Háblalo sin miedo.
Sánchez informó que Mario, pastor bautista de la localidad de Taguayabón, en la provincia de Villa Clara, “una de las últimas personas que pudo hablar con Juan Wilfredo Soto el mismo día que fue golpeado”, hizo “una lectura bíblica frente al féretro” del opositor, antes de salir hacia el cementerio.