Seúl-29 Mar- 2013 - Decenas de miles de militares y de civiles norcoreanos
desfilaron en el centro de Pyongyang el viernes en una demostración de apoyo
masivo a un eventual ataque militar contra Estados Unidos.
La manifestación se llevó a cabo en la plaza Kim Il-Sung y reunió a
soldados, ex combatientes, trabajadores y estudiantes. Kim Jong-Un, el dirigente de
Corea del Norte, no estaba presente.
La televisión nacional informó que la manifestación era en apoyo a la
decisión del ejército norcoreano tomada el martes, y ratificada por el dirigente
del país el viernes, de ordenar preparativos en vistas de ataques con misiles hacia el
continente americano y las bases estadounidenses del Pacífico, en respuesta a los
vuelos de entrenamiento de bombarderos B-2 sobre Corea del Sur.
“La declaración era el ultimátum del ejército coreano contra
los imperialistasestadounidenses”, declaró un portavoz al comienzo de la
manifestación.
Bajo los retratos gigantes del padre de Kim Jong-Un, Kim Jong-Il, y de su abuelo
Kim Il-Sung, los civiles y los soldados alineados juraron obediencia al actual
dirigente.
“¡Saquemos las armas y las bombas por nuestro respetado al líder Kim
Jong-Un!”, gritaron con el puño en alto.
AFP.