Misiles antiaéreos S-300
© RIA Novosti. Valery Melniko
Bielorrusia estaba dispuesta a suministrar sistemas de misiles antiaéreos S-300 a Serbia a finales de los 1990 pero el entonces presidente del país, Slobodan Milosevic, los rechazó, declaró el presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko.
“Sí que consideramos ese tipo de ayuda con el señor Milosevic, así como suministros de cazas. Incluso elaboramos las rutas”, declaró el mandatario en una entrevista con el periódico serbio Politika.
Lukashenko señaló que el suministro había sido cancelado porque Milosevic “no creía que la OTAN se decidiera por la agresión”.
Cuando empezó el bloqueo “ya fue muy tarde” para entregar los S-300, dijo.
“Le advertí de que había que prepararse con antelación, llegara o no a producirse la agresión“, dijo el mandatario, destacando que más tarde Milosevic se arrepintió de no haber aceptado los S-300.
Según Lukashenko, el presidente serbio estaba seguro de que la OTAN retrocedería tras perder un par de sus cazas.
El bombardeo de la OTAN que duró 78 días, desde el 24 de marzo hasta el 10 de junio de 1999, obligó a Serbia a abandonar Kosovo, región de población mayoritariamente albana, y causó, según las estimaciones serbias, al menos 2.000 muertos y 7.000 heridos.
Fuente: Ria Novosti.