LA HABANA (AFP). La economía cubana registró a inicios de los años 90 una caída del 38% tras la desaparición de la Unión Soviética, sostén económico, financiero y militar de Cuba durante tres décadas.
“Fueron nuestra concepción del desarrollo y nuestro estilo de crecimiento los que entraron” en crisis y “todavía hoy estamos en ese llamado período especial”, opinó el economista Juan Triana en un debate organizado y publicado en la revista cubana Temas.
“La caída del campo socialista fue el detonante”, no su origen, subrayó el especialista, de la Universidad de La Habana.
Triana y otros participantes del foro advirtieron, en coincidencia con Raúl Castro, que aún Cuba está en el “periodo especial” y no se han resuelto las causas del agotamiento del modelo porque aún esa concepción de desarrollo sigue estando en crisis.
La socióloga Mayra Espina estimó que “sin los factores externos el estallido se hubiera demorado más, pero no había otra alternativa”, pues en la segunda mitad de los años 80 “ya estaba en crisis nuestro modelo de sociedad, sostenido por un ideal de igualación u homogeneización un poco artificial”.
Por el contrario, José Luis Rodríguez, ministro de Economía en el “período especial” y a quien Raúl Castro reemplazó en 2009 por Marino Murillo -artífice de su reforma-, consideró que “el detonante fundamental fue un elemento exógeno a la economía del país, que no tenía agotadas sus posibilidades de desarrollo”.
Para encarar la crisis, Fidel Castro, quien cedió el mando a su hermano en 2006, abrió la economía al capital extranjero, permitió pequeños negocios privados, fomentó el turismo internacional y autorizó la circulación del dólar.
Sin embargo, después de 2001, tras cierta recuperación económica, comenzó un proceso de recentralización, sacó de circulación el dólar y congeló los permisos de trabajo privado.
Raúl Castro sostiene que sus reformas, que incluyen apertura al sector privado e inversión extranjera, descentralización económica y recorte de miles de empleos estatales, son irreversibles y urgentes.