"Suramérica está de rojo. ¡Una felicidad! Significa que no estamos equivocados en esta decisión de trabajar por el pueblo boliviano, de buscar la igualdad", afirmó Morales en una conferencia de prensa en La Paz.
Agregó que la victoria de Humala es muestra de que "se acabaron los tiempos de oligarquías, jerarquías y monarquías (...) aunque algunos sectores y países puedan molestarse".
Según Morales, en Perú ocurrió lo mismo que en Bolivia en 2002, cuando el entonces embajador estadounidense en La Paz, Manuel Rocha, pidió no votar por él en las elecciones pero, por el contrario, obtuvo el segundo lugar.
"Ahora el departamento de Estado de Estados Unidos dijo que Humala recibió plata de Venezuela (...) El compañero presidente electo Ollanta Humala ha vivido lo que yo he vivido el 2002 y el 2007, una arremetida internacional, pero el pueblo es tan sabio, sabe a quién va a elegir", añadió.
Según los últimos datos oficiales, con el escrutinio del 97,9 % de los votos, Humala tiene el 51,46% y su rival, Keiko Fujimori, el 48,53%. El triunfo de Humala supone el retorno de la izquierda al poder en Perú después de 25 años, aunque el exmilitar se define ahora como nacionalista y en la campaña electoral se desmarcó del presidente venezolano, Hugo Chávez.