Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, afirmó, en una entrevista publicada hoy por el diario uruguayo La República, que no se cree "imprescindible" en la revolución bolivariana, y que son "tristes las revoluciones que dependen de un solo hombre".
En la entrevista, que se realizó el pasado miércoles durante la visita a Montevideo del mandatario venezolano, Chávez explicó los pormenores de sus años de gobierno y reflexionó sobre el contenido y el desarrollo del "socialismo del siglo XXI" que pretende impulsar.
Chávez consideró que una revolución que sólo depende de un líder "no es una revolución en realidad", ya que es "demasiado frágil".
En ese sentido apuntó que la situación en Venezuela ha avanzado, ya que su Gobierno está haciendo "un esfuerzo muy grande" para promover "el poder popular, organizaciones populares, el Partido Socialista Unido", explicó el mandatario venezolano.
"Aliado con otro partidos y los movimientos sociales. Un proyecto mucho más entendido por la gente. Una juventud participativa protagónica. Esa es la garantía de una revolución. Jamás será un ser humano, por más genio que pueda ser", afirmó Chávez.
Asimismo, el presidente destacó que el proceso de cambio que lidera en su país lo que busca realmente es darle el poder al pueblo, lo que va más allá de la democracia representativa, que no es más que una forma "de expropiarle al dueño del poder, el poder".
"Esa es la democracia que defiende EE.UU. Que tanto defiende el llamado posmodernismo, porque termina quitándole el poder, eliminándole al pueblo todo vestigio de poder. Lo deja impotente", afirmó.
Así, el "camino crítico" de los bolivarianos es "una nueva forma de crear poder y distribuir el poder", motivo por el que "las élites se oponen con tanta furia a un proyecto" como el suyo, "que está distribuyendo el poder, pero bajo un nuevo concepto. El poder obediencia".
"Yo soy presidente, pero no para mandar. Mando obedeciendo. He ahí el camino crítico (...) Creo que no se trata de acercar el poder al pueblo. Hay que darle, transferirle, poder al pueblo", sentenció.