Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
El régimen comunista disparó el Eunha-3, considerado una prueba
balística encubierta. Japón afirma que el artefacto estuvo apenas un
minuto en el aire y cayó al mar. Corea del Sur, Japón y Rusia
amenazaron con destruirlo
A las 07:39, hora local del viernes (22:39 GMT del jueves), Corea del Norte
lanzó su cohete de largo alcance Eunha-3, informó la agencia surcoreana
Yonhap. Inmediatamente, responsables militares de Seúl y los Estados Unidos confirmaron la noticia.
El lanzamiento había generado la reacción de la comunidad internacional,
que lo consideraba una prueba balística encubierta del régimen de Pyongyang,
pese a que éste insiste en que tiene fines pacíficos y que el objetivo es poner
en órbita un satélite de observación terrestre.
Sin embargo, el ministro japonés de Defensa, Naoki Tanaka, dijo poco
después que la operación fracasó. "Tenemos informaciones sobre un
objeto volador lanzado desde Corea del Norte. Este artefacto, al parecer,
voló durante más de un minuto antes de caer en el océano", señaló en
conferencia de prensa, donde recalcó que el objeto "de ningún modo afectó
la seguridad del país".
En el mismo sentido, el vocero de la Defensa surcoreana indicó que el cohete aparentemente se dividió en varios pedazos antes de caer al mar. "Corea
del Sur y las autoridades de inteligencia estadounidenses creen que el
lanzamiento del misil finalizó en un fracaso", indicó.
Pyongyang no ha logrado, hasta ahora, poner un satélite en órbita a
pesar de dos intentos, en 1998 y 2009. El intento de 2009 fue seguido de
una prueba nuclear y los expertos creen que el régimen, que ha continuado
con su programa nuclear, podría rápidamente hacer un tercer ensayo.
Corea del Norte había anunciado que lanzaría un satélite mediante un cohete
de largo alcance entre el 11 y el 16 de abril, en coincidencia con las
celebraciones por el centenario del fundador del país, Kim Il-Sung.
Varios países, con EEUU y Corea del Sur a la cabeza, habían instado al
régimen comunista a desistir de su plan al considerar que es en realidad un
ensayo encubierto de misiles balísticos y violaría dos resoluciones del
Consejo de Seguridad de la ONU. Tanto Seúl, como Japón y Rusia
amenazaron con destruir el artefacto si atravesaba su territorio.