Una investigación, dirigida por el Comité para los Derechos Humanos en Corea del Norte, con sede en Washington, asegura que el país asiático mantiene detenidos a más de 150.000 presos políticos.
La investigación respalda cálculos previos.
El comité utiliza fotografías vía satélite para identificar cuarteles, sitios de trabajo y lugares de ejecuciones públicas en campamentos escondidos en las montañas de Corea del Norte.
El informe documenta numerosos casos de tortura, aborto forzado e infanticidio.
En Corea del Norte, familias enteras pueden ir a los campos de trabajo forzado por lo que se rotula como delitos políticos de uno de sus miembros.