La oposición cubana, encabezada por las Damas de Blanco, conmemora este viernes el octavo aniversario del arresto de 75 disidentes, cuando faltan sólo dos de ellos por liberar como fruto de un diálogo entre el Gobierno de Raúl Castro y la Iglesia Católica.
Unas 25 mujeres, ex presos políticos y el opositor Guillermo Fariñas, Premio Sajarov 2010 y quien protagonizó una prolongada huelga de hambre, se reunieron en la casa de la líder de las Damas de Blanco, Laura Pollán, en el barrio Centro Habana, frente a la cual se apostó un centenar de jóvenes afines al Gobierno.
“Aunque ya solo quedan dos en prisión, debemos recordar la ola represiva que el Gobierno desató contra los 75 porque han sido ocho años de mucho dolor para los presos y sus familias”, dijo a la AFP Berta Soler, también líder de ese grupo de esposas de prisioneros políticos, Premio Sajarov 2005.
Policías cerraron el acceso a la calle donde se ubica la casa en que los opositores conmemoran la fecha con un té y la presentación de un libro, adonde, según Soler y Pollán, varias mujeres no pudieron llegar porque fueron interceptadas por agentes de seguridad.
El Gobierno, que acusa a los opositores de “mercenarios” de Estados Unidos, comenzó en julio de 2010 la gradual excarcelación de 52 disidentes que entonces quedaban presos de los 75, considerados presos de conciencia por Amnistía Internacional. Una veintena de ellos ya habían sido liberados por razones de salud.
En víspera de la conmemoración, el Gobierno excarceló a Librado Linares, que rechazó el exilio en España, y ahora sólo esperan su liberación José Ferrer y Félix Navarro, quienes tampoco aceptaron viajar al exterior, al igual que otros nueve ya libres y en Cuba. Los otros 40 salieron de la prisión directo a Madrid.
En un sonado caso que desató la crítica internacional y congeló la relación entre Cuba y la Unión Europea, los 75 opositores fueron detenidos en una redada masiva entre el 18 y 20 de marzo y condenados a penas de 6 a 28 años, en lo que se conoce como la “ primavera negra ” de 2003.
Hace un año, en el séptimo aniversario, las Damas de Blanco realizaron una semana de marchas por La Habana y fueron hostigadas por seguidores del Gobierno, iniciándose una escalada de choques en un ambiente ya tenso por la muerte, en febrero de 2010, del preso opositor Orlando Zapata tras una huelga de hambre de 85 días.
El cardenal cubano Jaime Ortega intervino para frenar el asedio a las mujeres, quienes cada domingo marchan frente a un templo en el barrio Miramar (oeste de La Habana) , dando pie a un inédito encuentro con Raúl Castro y al compromiso de excarcelaciones.
Con ese acuerdo, Fariñas, sicólogo y ciberperiodista de 49 años, depuso una huelga de hambre de poco más de cuatro meses, que había iniciado un día después de la muerte de Zapata en reclamo de la liberación de presos políticos.
El Gobierno prometió liberar a los 52 en un plazo máximo de cuatro meses -cumplidos el 7 de noviembre-, pero el proceso se detuvo en los 12 que se negaron a partir a España.
Mientras, el gobierno empezó a liberar a otros presos por delitos como piratería o terrorismo, que aceptaron salir hacia Madrid; tras lo que la oposición acusó a las autoridades de presionar a los presos para partir al “destierro”.
En febrero se reanudó el proceso con los 12 que no aceptaron marcharse, y siguió la excarcelación de los otros casos. Hasta ahora suman 103 que emigraron a España, incluidos los 40 del grupo de los 52.
Según la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, con el proceso de excarcelación, quedan unos 60 presos por razones políticas.