Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
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Efrén Fernández Fernández, excarcelado el pasado mes de agosto, también consideró que ‘el asesinato de Orlando Zapata Tamayo fue un duro golpe para nosotros pues las autoridades cubanas no le prestaron oportunamente la asistencia médica que requieren estos casos. Cuando lo hicieron, presionados por la opinión pública internacional, ya era en vano. Zapata sufrió durante muchos años torturas, tratos crueles, inhumanos y degradantes, pero a pesar de ello jamás claudicó. Fue un defensor intachable de los derechos humanos en Cuba y gestor del Proyecto Varela’. ‘Su desaparición física –añadió-, lejos de amilanarnos, revitalizó nuestra lucha pacífica por los derechos de los cubanos y la libertad de nuestra patria. Su sacrificio es la piedra angular que propició nuestra liberación, unido indudablemente a la labor desplegada por las Damas de Blanco y a los constantes reclamos de dentro y fuera de Cuba. Zapata está presente en cada uno de nosotros, porque él vive en el corazón de quienes amamos la libertad’.
Para Manuel Vázquez Portal, otro de los miembros del Grupo de los 75, ‘la muerte de Zapata fue el nacimiento de la dignidad nacional; el inicio del cambio en Cuba’. ‘A nivel político, el peor error que pudo cometer la dictadura cubana era una muerte evitable, pero entre soberbia y racismo, lo dejaron morir. No calcularon que en ciertos momentos de la vida nacional la muerte de un solo ser humano significa la caída de un régimen’, afirmó. El disidente Pablo Pacheco también quiso compartir sus impresiones con prlatam. ‘La muerte de Zapata significa para mí, mi libertad y la de todos los presos políticos. Fue el principal detonante para que la comunidad internacional uniera sus voces en relación a la situación de los presos políticos en la isla. Una buena parte de la izquierda internacional, hasta entonces incondicional al régimen, despertó del letargo que por años le vendó los ojos y se sumó a las críticas. La diáspora cubana se volcó a las calles y fue escuchada como nunca antes’, manifestó. ‘Este hombre encendió una chispa para que muchos dentro de la isla tomen conciencia real de que merecen vivir como seres humanos libres. Zapata significa la llama y que aún existen personas en Cuba dispuestas a dar su vida por la libertad de todo el pueblo’.
El sacrificio de Orlando Zapata Tamayo trajo nuevos aires de esperanza a la disidencia cubana. Hoy hace un año que comenzaron a vivirse tiempos de cambio en Cuba, aunque las acciones llevadas a cabo hasta la fecha por el régimen castrista no son suficientes para este grupo de desterrados que sueñan con ver algún día una Cuba Libre. Las manifestaciones en recuerdo a Zapata se extienden hasta Madrid. El próximo sábado 26 de febrero hay convocada una concentración ante la embajada de Cuba |