Damay Ortega Reyes, a la espera de un trasplante de médula para salvar su vida, recobró sus esperanzas con una noticia inesperada: las autoridades estadounidenses reconsideraron una decisión previa y le aprobaron la visa a su hermana para que pueda viajar a Estados Unidos.
La Oficina de Intereses de Estados Unidos (USINT) en La Habana se comunicó en horas de la mañana de este miércoles con Alina Ortega Reyes para informarle que le otorgarían visa para venir a Miami como donante de células madre en el tratamiento médico de su hermana.
“Estoy muy agradecida por esta bendición”, dijo Damay el miércoles en conversación con DIARIO LAS AMERICAS. “Este es el mejor regalo de Navidad que Dios podía darme a mí y a nuestra familia”.
Damay fue sometida ayer a un tratamiento para las plaquetas en el Sylvester Center de la Universidad de Miami, donde recibe cuidados médicos para el cáncer de médula desde el pasado julio.
La oficina de la congresista Ileana Ros-Lehtinen confirmó que la USINT había decidido conceder el visado de la Alina, residente en Artemisa, luego de haber negado su solicitud el pasado 3 de diciembre.
“Es una alegría la noticia de la aprobación de la visa de no inmigrante de Alina Ortega. Esta familia tendrá ahora más esperanza en el futuro de poder ver como una esposa, madre y hermana ve a sus hijos crecer y envejecer junto a su esposo. Mi oficina y yo estamos contentos de haber asistido en la obtención de la visa y facilitarle a Damay el camino hacia la recuperación”, dijo Ros-Lehtinen.
Contactada por DIARIO LAS AMÉRICAS, la USINT declinó hacer comentarios, alegando su política de privacidad sobre casos individuales de visas.
Ros-Lehtinen había iniciado gestiones ante la sede diplomática en Cuba para pedir una revisión del caso. Alina, de 47 años y enfermera de profesión, había sido identificada como donante idóneo para el trasplante de su hermana menor, quien llegó a Estados Unidos en 2007.
Damay dijo entre sollozos que su hermana estaba “emocionadísima también con la noticia” y que hará lo posible para viajar cuanto antes a Miami. El caso tuvo un gran impacto de la comunidad tras darse a conocer en los medios de prensa. DIARIO LAS AMERICAS recibió numerosos mensajes de personas ofreciendo ayuda a la familia de Damay. La mujer, de 43 años, vive junto a su esposo, Deiby Cánovas, y el hijo de ambos, Caleb, de 11, en una habitación prestada en el noroeste de Miami.
Al momento de enfermarse, trabajaba como asistente de limpieza de un edificio en North Miami, pero se vio obligada a dejar el empleo.
Fuente: Diario Las Americas