Hace muy poco presenté un post donde se habla de Jacquelin de los golpes que recibió por fuerzas combinadas de la policía política más las turbas amaestradas que se metieron en la casa de ella y su esposo Ariel Arzuaga para llevarse a este último preso y dejarla a ella llena de hematomas y con un brazo fracturado.
Por esa fecha que publiqué el post Ariel estaba preso ya lo acusaban de lo inimaginable. La policía después de atropellarlos a todos en la humilde vivienda tuvo el cinismo de acusar al hombre de que atentó contra los militares y agregarle a la acusación un sin fin de inciso tan absurdos que por respeto a esa familia no voy a repetir porque no creo que decirlas ayude a quitarle de encima los 8 años de cárcel que debían decretarle este 24 de junio en Bayamo por parte de eso que en Cuba llaman ‘tribunales municipales’.
A las cuatro de la tarde intenté saber por teléfono como había sido la farsa llamada juicio y nadie de la familia me respondió, después de mil averiguaciones hable por fin con Yoandri Montoya quien me dijo “Si, hoy fue el juicio pero no pudimos llegar al tribunal porque la policía rodeó el lugar y a todos los que intentaban llegar los detenían. Ya terminó el juicio y no sabemos por fin cuanto le decretaron a Ariel porque toda la familia fue arrestada así que te puedes imaginar hasta donde la injusticia caló que la familia completa inició una protesta y con ellos también se ensaño el cuerpo represivo.
Todos en esa familia están presos.
-Bueno al menos la esposa … le dije. No la esposa está detenida pero desde hoy si no desde el lunes en Santiago de Cuba. Cuando iba para allá a prestarle apoyo y solidaridad a la familia de Jorge Cervantes que realiza huelga de hambre la apresaron junto a otras mujeres y esta es la fecha que no las han liberado. Me dijeron que parece que como las golpearon tanto no las liberan porque la policía está esperando que se le bajen los moretones y golpeaduras.
Cuando pueda hablar con Jacquelin les dejare saber más pero no podía hoy pasar por alto que durante esta semana la injusticia y la cobardía de los soldados de la dictadura campea por acá.

