Por Pablo Morales Marchán.
El General Presidente Raúl Castro Ruz firmó recientemente el Decreto 314/2013 del Consejo de Ministros nombrado “De las Marinas”.
Este documento autoriza la construcción y habilitación de marinas turísticas destinadas al turismo internacional, así como la dinamización de los trámites que rigen las entradas y salidas a la isla de embarcaciones con fines recreativos.
La nueva norma jurídica apareció publicada en la Gaceta Oficial Extraordinaria el día 21 de Noviembre, junto con otras resoluciones de los Ministerios del Turismo y las Finanzas del país.
Habrá un pago único de 55 pesos convertibles y autorizará a las embarcaciones extranjeras a estar en territorio nacional por un plazo de hasta 5 años, además de incluir los certificados de despacho de entrada o salida a las marinas cubanas. Otros trámites y obligaciones aparecen descritos en el referido documento.
Lo que llama la atención en este caso, y despierta cierta suspicacia, es que no se esclarece si estos permisos para tener embarcaciones en puertos recreativos cubanos, es extensiva también a los cubanoamericanos residentes o nacionalizados en los Estados Unidos, comunidad mayoritariamente asentada al sur de la Florida, y en menor grado en el Estado de Nueva Jersey, entre otros.
Esto podría provocar un segundo “Mariel” o un “Maleconazo” si estos (los residentes y nacionalizados americanos de origen cubano), decidieran venir a buscar a sus familiares y amigos amparados por la Ley de Ajuste Cubano, que sería la vía expedita para ingresar a territorio norteamericano, y que también propiciaría el robo de embarcaciones a los turistas extranjeros por parte de atribulados nacionales.
Desde aguas internacionales o cubanas podrían establecer el “rescate” de los mismos, desafiando los convenios migratorios, donde la carga mayor sería para los guardacostas de la nación norteña al tener que controlar una posible avalancha de emigrados cubanos, que pudieran ser agentes de la inteligencia castrista, personas con antecedentes penales por delitos internacionalmente condenados, con padecimientos siquiátricos, bajo nivel escolar, edad avanzada y enfermedades crónicas que los convertirían en carga pesada para el gobierno estadounidense.
Se han filtrado ciertas informaciones de fuentes confiables, de que el bajo nivel de interceptación de las Tropas Guarda Fronteras cubanas de las salidas ilegales, se debe en gran medida a cierta corrupción que existe entre sus filas, compuestas por un número considerable de jóvenes que cumplen con el Servicio Militar Obligatorio (SMO) y vienen de familias de bajos ingresos económicos y aceptan sobornos de parte de los emigrantes clandestinos.
Otro movimiento de ficha del castrismo, en el juego de forzar a las autoridades de la Unión Americana a eliminar la Ley de Ajuste cubano y sentarse a la mesa de negociaciones para lograr convenios de colaboración bilateral de mayor nivel, apelando al pragmatismo norteamericano.
Los castristas quieren soslayar el principal punto, que es la falta de libertades fundamentales en la isla, donde no hay garantías para los ciudadanos que no pertenezcan al clan de los uniformados feudales.
Fuente: Hablemos Press/ La Habana.