De izquierda a derecha el Dr. Oscar Elías Biset, Ignacio y yo José
Díaz Silva.
Por José Díaz Silva.
La Habana, 25 de diciembre.- El 20 de Abril del 2010, a mi hermano,
Ignacio Díaz Silva, después de darle radiación lo operaron de un cáncer
que tenía en las cuerdas vocales; ésta operación, se la realizaron
en el Hospital Clínico Quirúrgico Joaquín Albarrán, situado en avenida
26 y Rancho Boyeros, en el Municipio Plaza de la Revolución.
Hoy, la situación de Ignacio se ha complicado por la ineficiencia del
servicio médico. Lo han operado 5 veces, y desde entonces se alimenta
por una manguera que le llega al estómago.
La Doctora Mindia no lo quiere atender y lo ha remitido para otro
Doctor.
"Necesita 50 mg de otro medicamento que se llama Cisplatino B.B,
el cual no hay aquí", dice la Doctora Mindia.
Su familia, sus amigos y todo el que lo conoce, se pregunta: “Bueno,
cómo para él no hay medicamentos y para Chávez, el presidente
de Venezuela, sí”.
"Éste Gobierno, no es humanitario en nada. Aquí, al ciudadano común
le quitan lo poco que tiene, como a mí, que me están quitando la vida,
y al que tiene bastante se lo dan todo como en el caso de Chávez",
escribió Ignacio en una hoja de papel.
La pregunta es: ¿Por qué Chávez sí, y un cubano no?, cuál es la
diferencia para dejar morir a un ciudadano. Será que acaso habrá que
ser rico o tener poder.
Ignacio Díaz Silva vive en la Calle 14, número 102, entre 7 y 9, El
Rancho, Santiago de las Vegas, Bejucal, La Habana.
