En esta foto de archivo de noviembre de 2010, Luis Posada Carriles habla con un reportero. El ex agente de la CIA enfrenta un juicio en Texas por mentir a las autoridades de migración de EE.UU.
17 de marzo de 2011
Foto: Alan Díaz, archivo / AP
Ann Louise Bardach, una periodista que trabajaba en esa época para el diario The New York Times, viajó a Aruba en 1998 para entrevistar durante 13 horas a Posada Carriles. El cubano la buscó para explicar mejor el heroísmo de los ataques, afirmó la periodista.
El anticastrista, de 83 años de edad, enfrenta un juicio en Texas por perjurio, obstrucción de la justicia y fraude migratorio.
Durante años, Bardach y los abogados del Times se resistieron a los citatorios de la corte en el caso bajo el argumento de que su testimonio marcaría un precedente negativo y desanimaría a las fuentes para hablar con la prensa.
Sin embargo, cumplió con testificar el miércoles y declaró que en esas entrevistas Posada Carriles describió "la naturaleza histórica, desde su punto de vista, de la campaña, de la campaña de atentados".
Posada Carriles "no sentía que se estuviera difundiendo su versión de la historia", dijo Bardach, y quería aclarar: "'Hice esto, pero no hice aquello'''.
El anticastrista entró sin permiso a Estados Unidos en 2005 y los fiscales lo acusan de mentir en las subsecuentes audiencias migratorias. También dicen que no reconoció su participación en los atentados contra discotecas y recepciones de hoteles, así como un restaurante de La Habana y un hotel de lujo en Varadero.
Un turista italiano, Fabio di Celmo, murió y más de 10 personas resultaron heridas en las explosiones.
Posada Carriles recorrió América latina durante años conspirando contra los gobiernos de izquierda, gran parte del tiempo con el apoyo de Estados Unidos.
La fiscalía también reprodujo grabaciones de las entrevistas de Bardach, en las que Posada Carriles admitió haber planeado la ola de atentados de cerca de un mes. El plan, decía, era usar bombas pequeñas que asustaran a los turistas y perjudicaran a Cuba, pero no matar a nadie.
Sobre la muerte de di Celmo, el ex agente aseguraba que fue "la peor de las suertes", porque la víctima estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado.
Bardach trabaja ahora para el sitio Daily Beast y en 1998 era colaboradora por contrato del Times, que le encargaba proyectos de investigación y entrevistas en Cuba y Florida.