Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Medio centenar de personalidades de varios países han firmado una petición en la que instan al Gobierno cubano, con motivo de la visita del Papa Benedicto XVI a la isla, a que "frene la represión" y el "hostigamiento" contra los disidentes.
La petición, auspiciada por la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia (Redlad) y divulgada por el Directorio Democrático Cubano, de Miami (EEUU), señala que se debe aprovechar la visita papal del 26 al 28 de marzo para "crear un espacio para el diálogo".
Petición de personalidades internacionales
Entre el medio centenar de intelectuales, políticos y representantes de la sociedad civil que firman la petición figuran el Nobel de la Paz sudafricano Desmond Tutu y los expresidentes salvadoreñosAlfredo Cristiani y Armando Calderón Sol, y el costarricense Luis Alberto Monge.
También piden que "cese la represión y se dé inicio al diálogo" en Cuba la exprimera ministra canadiense Kim Campbell y activistas de derechos humanos como el diplomático checo Martin Palous, el filósofo francés André Glucksmann, el escritor y teólogo Michael Novak y el bielorrusoAlaksandr Milinkievic, Premio Sajarov 2006, entre otros.
Los disidentes
La visita de Benedicto XVI a Cuba ofrece una ocasión para "resaltar la negación de la libertad, la democracia y los derechos humanos básicos" a los cubanos, señala el Directorio Democrático en un comunicado en el que recoge la petición de las personalidades internacionales.
El destino de los defensores no violentos de la democracia en la isla que murieron por el ideal de la libertad como Orlando Zapata Tamayo o Juan Wilfredo Soto García, añade el documento, recuerda el "imperativo moral de exigir la libertad y la justicia para el pueblo cubano".
Con el fin del hostigamiento a los disidentes, prosigue la petición, se crearía un "espacio de reflexión y de diálogo que permitirá al pueblo de Cuba superar la intolerancia y la hostilidad" mediante la "recuperación de las libertades civiles y el desarrollo de una democracia plena".