Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Una vez más, le puede convenir a Cuba guardar cierta hipocresía
| EL UNIVERSAL
La presidenta del TSJ de Venezuela reportó las resultas de la visita de una delegación criolla a Cuba, en la cual se estrecharon compromisos con las máximas autoridades judiciales de ese país. Sin duda, hay mucha afinidad entre estos sistemas, pues con la excusa de la llamada "inclusión" ambos se han entregado a la política y han sustituido la independencia judicial por la deferencia absoluta a los líderes revolucionarios.
Pero es bueno alertarles a los juristas cubanos que esta alianza puede implicarles una involución, por lo que les recomendamos que hagan como el resto de las naciones vecinas: reciban los recursos de los venezolanos y aprovéchenlos a su antojo, obviando las recetas bolivarianas.
A cualquier nación del tercer mundo le puede ir muy mal siguiendo el ejemplo de la justicia venezolana. Por ejemplo, puede resultar muy obvio que mediante acuerdos entre el ministro de Interior y Justicia con huelguistas de hambre se determine en forma inmediata la libertad de presos políticos. A los países totalitarios les gusta cuidar las formas y eso de actuar sin disimulos dando órdenes a los jueces puede comprometer los embustes.
También puede resultar contraproducente el encarcelamiento de jueces que no siguen las directrices, pues eso despierta demasiadas alarmas internacionales, al poner al descubierto la absoluta captura de la autonomía judicial. Pareciera más inteligente guardar ciertas formas e hipocresías. Por otra parte, puede resultar necesario que de vez en cuando los tribunales rechacen algunas pretensiones exageradas y arbitrarias de los órganos gubernamentales o le den la razón a uno que otro particular frente a las violaciones de sus derechos fundamentales. Pues luce demasiado evidente manejar las estadísticas de los tribunales venezolanos, donde todos los caprichos oficiales son convalidados por los jueces, sin ningún tipo de excepciones. Una vez más, le puede convenir a Cuba guardar cierta hipocresía.
Tampoco es recomendable copiar nuestro sistema de ingreso y salida del Poder Judicial, pues igual, es demasiado descarado. Si la Constitución habla del ingreso por concursos de oposición a lo mejor habría que hacer unos maquillados; y para destituir a los jueces habría que fingir unos procedimientos disciplinarios. Eso de meter a los amigos de los magistrados y remover a jueces mediante llamadas telefónicas no luce aconsejable, pues ya otros países han superado esta práctica desde hace más de un siglo.
En fin, los cubanos deberían cuidarse de esta alianza, pues ellos han mejorado mucho en los disimulos y los montajes de justicia. Aquí nosotros no andamos ya con engaños.