Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
10-5-2012
La empresa de muebles sueca está sospechada de haber pactado el
trabajo esclavo con el Gobierno de Fidel Castro en los 80. La compañía
niega todas las acusaciones
Los congresistas Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart, David Rivera
y Albio Sires, así como los senadores Marco Rubio y Bob Menéndez, todos
de origen cubano, le enviaron una carta al presidente de IKEA en Norteamérica,
Mike Ward, pidiéndole una reunión para obtener más información sobre si la
empresa llegó a un acuerdo con el gobierno cubano a finales de los años 80
para que presos de la isla fabricaran algunos de sus muebles.
La información había sido revelada por el canal sueco SVT y por el diario alemánFrankfuter Allgemeine Zeitun. Difundieron que, tanto presos cubanos
como de la antigua República Democrática Alemana (RDA) fueron obligados
a fabricar algunos de los muebles de la empresa sueca mediante un acuerdo gestionado en 1987 por el Gobierno de Alemania del Este.
Según el diario, un grupo de cinco expertos de la Alemania comunista aterrizaron
el 17 de septiembre de 1987 en La Habana y se reunieron al día siguiente con
miembros del Ministerio del Interior cubano. Un mes después de esa visita, se
firmó en Berlín un acuerdo con Ikea Trading Berlín, delegación de la compañía
en la Alemania Oriental.
El contrato preveía la fabricación de decenas de miles de muebles, incluyendo
10 mil mesas infantiles y 35 mil de comedor, si bien fue cancelado un año más
tarde por problemas con la calidad de los productos entregados.
En la misiva al directivo de Ikea difundida por DPA, los legisladores cubanoestadounidenses pedían que el encuentro se celebrarse "lo antes
posible" y que se discuta el "proceso de revisión interna" que la empresa
sueca ha iniciado.
"Las corporaciones multinacionales tienen una obligación moral de asegurar
que sus operaciones comerciales no violan los derechos humanos. Esperamos
recibir respuestas de Ikea a nuestras múltiples preocupaciones referente a estas acusaciones", insistió en un posterior comunicado la congresista republicana Ros-Lehtinen, presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes y una acérrima anticastrista.
"El artículo hace referencia a sucesos que presuntamente tuvieron lugar hace
unos 25 años y vamos a mirar profundamente esto como parte de la investigación
ya en marcha sobre la RDA", aseguró la vocera en los Estados Unidos de la
empresa sueca. "Ikea no ha tenido ninguna relación comercial de largo plazo
con ningún proveedor en Cuba", subrayó. "Hasta donde sabemos, sólo ha
habido ocasionales compras de prueba de una limitada cantidad de productos
de proveedores en Cuba a finales de los 80", detalló.
En declaraciones similares a las ya realizadas en días anteriores desde la matriz
sueca, la vocera aseguró que la empresa se toma "muy seriamente" las
alegaciones y que está "acelerando" la investigación, para lo que ha solicitado
también ayuda "externa", si bien puntualizó que hasta que haya reunido todos
los datos, no "especulará" sobre el resultado de las investigaciones.
Fuente: Infobae