Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
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Esta semana se celebró en distintos países el día de las Sagradas
Escrituras. A casi tres milenios de su creación, siguen abiertos muchos interrogantes. ¿Por qué hay textos apócrifos?
“Al interior del cristianismo occidental hay mucha discusión acerca de qué es la
Biblia y de cómo interpretarla. Hay tradiciones religiosas que dicen que es palabra
de Dios y la toman literalmente. Otras, dentro de las cuales me ubico yo, dicen que
es un testimonio de los seguidores de Jesús”, contó a Infobae América el pastor metodista Pablo Ferrer, profesor de Biblia en el Instituto Superior de Estudios Teológicos.
Es el libro más editado y vendido de todos los tiempos. Es también el más
traducido: existen versiones en más de 2 mil lenguas. En 1452, Gutenberg, el
inventor de la imprenta, inició su primera edición tipográfica.
Las Sagradas Escrituras suelen presentarse como una unidad, pero están
compuestas por 72 libros, que fueron escritos entre el siglo IX antes de Cristo
y el siglo I de nuestra era.
La composición del Antiguo Testamento
“La Biblia tiene dos grandes bloques. El Antiguo y el Nuevo Testamento. El
Antiguo o Biblia Hebrea es la Escritura de la religiosidad judía. En el Nuevo Testamento está toda la tradición cristiana”, describió Ferrer.
Los cinco primeros libros de la Biblia forman la Torá, que está dentro del
Antiguo Testamento. El Génesis, el Éxodo, el Levítico, el Números y el
Deuteronomio.
“Eran atribuidos a Moisés, pero -dijo Ferrer- diversos estudios demostraron
que sólo dentro de un mismo libro, como el Génesis, hay por lo menos cuatro
tradiciones distintas”. Es decir, no pueden haber sido escritos por una misma
persona y los que efectivamente pusieron el puño sobre el papel quedaron en
el olvido.
“Por ejemplo, en una parte dice que Noé subió al arca una pareja de cada
especie, pero dos renglones más abajo cambia y sostiene que subió una pareja
de cada animal puro. Esto muestra que había distintas tradiciones contando
el relato”, agregó.
Del mismo modo, el Génesis presenta dos versiones de la creación de la mujer.
En una parte sostiene que Dios la extrajo de una costilla del hombre, pero en otra
no menciona la costilla y dice “hombre y mujer los creó”.
Las firmas del Nuevo Testamento
“Esta segunda parte de la Biblia comienza con la transmisión de Cristo a los apóstolesy discípulos, y luego, de éstos a las primeras comunidades
cristianas. Finalmente, algunos apóstoles y discípulos lo pusieron por escrito:
Mateo, Marcos, Lucas, Juan, San Pablo, San Pedro, Santiago. En muchos casos,
ellos mismos pusieron que eran los autores. Además hay distintos estilos y se
sabe cuál corresponde a cada uno”, contó Raúl Petrinelli, teólogo de la Universidad
del Salvador, Buenos Aires, en diálogo conInfobae América.
Sin embargo, para Ferrer tampoco en la parte cristiana pueden determinarse
autores individuales para cada libro. “En el Nuevo Testamento los evangelios
tienen los nombres de los profetas, pero fueron puestos en el siglo II y muy
difícilmente hayan sido esos apóstoles quienes los escribieron. Son más bien
memorias comunitarias”.
Por otro lado, al haber pasado tanto tiempo entre la muerte de Jesús y la
conformación definitiva de la Biblia, y al haberse escritos tantos libros con
sus enseñanzas, ¿cómo determinar qué es bíblico y qué no?
Forman parte del canon de la Biblia los textos que se consideran revelados,
escritos por los que recibieron directamente la palabra de Jesús. “La revelación
terminó con la muerte del último de los apóstoles, que fue Juan. Se dejaron afuera
los simples escritos espirituales, que no eran de la época, sino del siglo II. Estos
son los que algunos denominan evangelios apócrifos. No son malos. Simplemente
no son revelados”, explicó Petrinelli.
Aunque tampoco en este punto parece haber acuerdo. “En los Siglos I y II hubo
-dijo Ferrer- una gran diversidad de cánones. Había pueblos que reconocían
hasta el Apocalipsis de Pedro, y otros que ni siquiera incluían el de Juan. Más
tarde, el obispo Ireneo establece que la inspiración divina no puede ser un criterio para determinar si un texto es bíblico, porque eso era algo que todos
postulaban. Propone tomar en cuenta si se usaban masivamente en las
comunidades o sólo en pequeños grupos sectarios”.
Si bien no hay acuerdo sobre los motivos que determinan que un texto forme
parte del canon y otro no, todo el cristianismo occidental reconoce la misma unidad
de las Sagradas Escrituras.
¿Cómo entender lo que dice la Biblia?
“Hay grupos que la interpretan literalmente y sostienen que si el texto bíblico dice
algo, eso es lo que hay que hacer. Otros pensamos que los textos hay que ponerlos
en su contexto, evaluando qué cultura había en la época en la que fueron escritos”, explicó Ferrer.
“La Biblia es el testimonio de distintos movimientos. Está compuesta por
muchos géneros literarios. Profecías, reportes de viajes, confesiones. Cada uno
hay queinterpretarlo según su género. Pensar que se puede entender toda la
Biblia de una sola forma nos ha traído problemas bastantes graves”, concluyó.
No es fácil analizar testimonios históricos cuando son una expresión de fe, como l
a Biblia. De eso dependerá en gran medida la decisión de creer o no en su
autenticidad o en su carácter sagrado. Lo que sí se puede y habría que analizar,
como sostiene Ferrer, son las consecuencias reales que tienen las distintas interpretaciones.
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