Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Por: Juan C. Herrera Acosta
NY/ 27-2-2014
La triste realidad Cubana constituye un axioma del cinismo que impera dentro de la cúpula gubernamental Castrista, una cosa es el discurso y otra constituye la triste y agobiante realidad que viven los Cubanos hace 55 aletargados años de ferrea dictadura y anquilosamiento político y económico, la frase Martiana ha sido parafraseada '' Con todos, pero, para el bien de algunos '', y esos '' Algunos '' son la casta dirigente y su séquito de terror y represión.
Raúl Castro miente, y siempre han mentido al pueblo Cubano que padece todo tipos de penurias, tal como lo describe crudamente José Daniel Ferrer García, Coordinador General de la Ilegal y muy perseguida Unión Patriótica de Cuba(UNPACU), esta vez el general en Jefe vuelve con la misma retórica acerca de que '' Ningún Cubano será abandonado '', contrastante con la vívida realidad, los cientos de Ex Combatientes que viven en pésimas condiciones y bajo un abandono total, sin una vivienda regular siquiera, salarios irrisorios, y que decir de los ex combatientes de las guerras de Angola y Etiopía, muchos están locos, alcoholicos, mientras otros murieron sin ver cumplidas las promesas del General de las estrellas regaladas por lazos consanguíneos.
Cuba sufre una severa crisis habitacional, la habana se derrumba y pareciera que sufrió un ataque nuclear, las cuarterias triplican las cífras de la era Batistiana cuando Fidel Castro en su alegato por el asalto al Cuartel Moncada lo tomó como Yelmo y escudo, qizás Raúl Castro se haya tomado muy en serio el Principe de Maquiavelo y le haya imitado al pié de la letra, el mismo discurso, las mismas mentiras, el mismo discurso bélico y el jingoismo absurdo y desmesurado mientras los Cubanos y las promesas realizadas han quedado enmarcadas en las Calendas Griegas.