Por Calixto Ramón Martínez Arias.
La Habana, 10 de Mayo.- La Policía Nacional Revolucionaria (PNR)
y el Departamento Técnico de Investigaciones (DTI) tratan de impedir
que se divulgue la desaparición, desde el pasado 26 de abril, de
Nathaly Pérez Díaz, de 10 años de edad, con domicilio en Calle 24
número 6130 entre 61 y 63 Reparto Torriente, municipio Cotorro,
la Habana.
Nathaly es reportada como desaparecida desde el 26 de abril que no
regresó de la escuela y tras la búsqueda, ese día por sus familiares, apareciera su mochila, con los libros y el uniforme dentro, abandonada
en un barrio cercano, llamado El Alecrín.
Se sospecha que la menor haya sido raptada por César Eduardo Araujo Pérez, de aproximadamente 30 años de edad, un depredador sexual de menores que mantenía vínculos familiares con la niña.
Araujo Pérez, hace aproximadamente siete años, cumplió una sanción
de dos años de privación de libertad por violar a una niña de 10 años
de edad y, estuvo casado con la abuela de Nathaly hasta el fallecimiento
de la señora. Entre ambos se encargaban de la crianza de Nathaly,
que nació en prisión mientras la mamá cumplía sanción.
Niurka Luque Álvarez, Dama de Blanco y activista de derechos
humanos, quien es vecina de la niña, explicó que a Araujo lo dan
como sospechoso porque, según el testimonio de otros vecinos,
maestros y compañeritos de estudios, el día anterior a la desaparición
fue visto merodeando cerca de la casa y por las inmediaciones del
Centro Escolar donde estudia la niña y alguien escuchó cuando le
gritaba un recado”.
“Una Vecina me asegura que ella escuchó cuando Araujo le gritó
a Nathaly: ¡acuérdate de lo de mañana, que no se te olvide la hora
ni el lugar! Y que la niña le contestó que estaba bien”, le manifestó
a Luque, Mariela Díaz, mamá de la niña.
Los familiares de Nathaly, le comunicaron a Luque, que ellos
denunciaron el caso a la PNR y ante la incompetencia de estos
plantearon quejas ante el Departamento de Atención a la Ciudadanía
que radica en la Plaza de la Revolución y en el de 100 y Aldabó del municipio Rancho Boyeros.
José Luis, un capitán que fue enviado por el Departamento de la
Plaza de la Revolución, a raíz de la queja formulada, les orientó
que presentaran el caso ante el Canal Habana para que lo
divulgaran.
“Nosotros fuimos nuevamente a la Unidad de la PNR con la intención
de entrevistarnos con el Departamento que atiende a menores y
estos, juntos a los funcionarios del DTI nos pidieron que no
divulgáramos el caso y que lo mantuviéramos en secreto”, dijeron
los familiares de la niña a Luque Álvarez.
William Cacer Díaz, foto-reportero de Hablemos Press, se personó
en el domicilio de la menor donde le confirmaron la desaparición y
la impedimenta de la Policía para que se divulgue el caso.
“Los familiares de la niña, habían puesto una foto en el policlínico
con la intención de que si alguien la veía se comunicara con ellos
y una trabajadora de ese centro me aseguró que la policía retiró
la fotografía”, afirmó el foto-reportero.
Ante una interrogante formulada a un agente de la PNR, sobre el
porqué de la negativa a la divulgación de noticias ante casos como
este, explicó que “esto se hace con el fin de evitar que cunda el
pánico entre la población, mientras la Policía trabaja el asunto en
secreto y así evitar que el culpable se ponga alerta”.
Hablemos Press/ La Habana.