Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Por vozdesdeeldestierro.juancarlosherreraacosta.over-blog.es
La bailarina Annie Ruiz contó cómo junto a seis de sus compañeros
escaparondurante una gira por México y acabaron pidiendo asilo en Miami
tras recorrer más de 5.000 kilómetros
Annie Ruiz Díaz es una de los siete bailarines del Ballet Nacional de Cuba
(BNC) que desertaron el 25 de marzo pasado durante una gira en el
sureste de México y pidieron asilo político en Estados Unidos. “Llegamos
directamente a Cancún, luego fuimos a Playa del Carmen y finalmente a
Chetumal. Ahí nos escapamos”, explicó al diario español El País
desde Miami.
“Fue una decisión muy difícil, pero muy meditada. Hace un tiempo que lo
estábamos pensando, pero debíamos hacerlo con calma. Nuestras familias
conocían nuestra decisión”, aseguró Ruiz, y señaló que la razón para dejar la
isla fue la posibilidad de mejores oportunidades en Estados Unidos. “Tenemos
la expectativa y la esperanza de que podemos bailar más. Estamos convencidos
de ello”, declaró.
Tras la deserción, el viaje comenzó en un autobús hacia Córdoba. “Ahí vive una
tía mía”, aseveró Ruiz. Tras un viaje de casi 24 horas, pasaron la noche ahí. Al
día siguiente partieron a México DF, un periplo de otros 400 kilómetros. En la
capital mexicana, tomaron otro autobús hasta Laredo, 1.110 kilómetros al
norte.
“Y una vez en la frontera, cruzamos a pie”, admitió la bailarina. “Todo el
viaje lo hicimos en autobús”. Tres mil kilómetros después, y tras 5.000 km
de trayecto total, seis de los siete bailarines llegaron a Miami el 30 de marzo.
Un séptimo miembro del grupo, Alejandro Méndez, de 20 años, decidió
quedarse en México.
Con 24 años, Ruiz es la mayor de los siete exiliados. Asegura que mantienen
contacto con los otros miembros de la compañía –“los amigos siguen
ahí, nos preguntan cómo nos va con las audiciones”– y que informaron
a sus familias de su decisión antes de salir de Cuba. “Mi familia sabía que tenía
esta intención y me apoyaron totalmente”.
La mujer cuenta que, aún en Cuba, ella y sus compañeros escuchaban historias
de otros bailarines que habían desertado y habían conseguido un puesto en compañías de ballet estadounidense.
Desde el Ballet Nacional de Cuba no hubo mucha repercusión. Su directora,
Ramona da Saa, dijo que la decisión de los bailarines le había causado
mucho dolor. La fundadora del BNC, la prestigiosa bailarina Alicia Alonso,
no ha hablado con los medios.
La gira mexicana de la compañía cubana era parte de una serie de
presentaciones en todo el mundo para conmemorar el 65º aniversario de la
fundación del BNC y el 70º del debut de Alonso en el papel protagónico de
Giselle.
Ruiz reconoce que el BNC “es de las mejores compañías del mundo”, pero
comentó que estaban convencidos de que tenían "que mejorar, éste era el
momento". "Todos tenemos más oportunidades en Estados Unidos”, agregó.
En Cuba, asegura, su salario mensual era de unos 27 dólares. “Si
tuviéramos un mejor salario, estaríamos allá.En Cuba está nuestra familia
y nuestros amigos”, explicó.
Ruiz es la única del grupo de desertores que tiene familiares en EEUU y en Miami, donde lleva apenas cinco días, dice sentirse “cómoda”. Ella y sus compañeros ya han asistido a sus primeras audiciones, aunque reconoce que aún no ha tenido tiempo para reflexionar sobre la magnitud de su decisión.
“Con el BNC viajábamos mucho. Entonces todavía me siento así. Como que sigo de gira y en cualquier momento voy a volver”, afirmó. El BNC prevé realizar presentaciones en Centroamérica en los próximos
meses y de septiembre a noviembre estará de gira por España.
Eclipse Next 2019 - Alojado por Overblog