Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Espera que la Eurocámara apoye una investigación para aclarar la muerte de su padre Oswaldo, muerto en accidente de tráfico en Cuba.
Llegó a Europa para participar en una cumbre sobre derechos humanos y democracia en Ginebra y se ha quedado más tiempo del previsto. Ahora, de vuelta a Cuba -antes pasará unos días en Estados Unidos- ha defendido en España, Suiza, Suecia, Noruega y ante el Parlamento Europeo sus objetivos: promover una investigación que aclare las circunstancias en las que murieron su padre y Harold Cepero, poder entrevistarse con Ángel Carromero, e impulsar las iniciativas sobre las que trabaja en Cuba para conseguir que se respeten los derechos humanos, como los proyectos Varela y Heredia o el Camino del Pueblo y denunciar el cambio-fraude que, según ella, están vendiendo Raúl Castro y los suyos.
Asimismo, ha denunciado la represión que vive la oposición cubana y de forma particular el Movimiento Cristiano Liberación (MCL) y mi familia, que recibe intimidaciones de forma permanente. “En muchos sentidos se ha cumplido”, dice la bloguera de GACETA.ES, que aprovecha esta entrevista para mostrar su agradecimiento a todos aquellos que en el Viejo Continente le han ayudado y se han comprometido con su causa.
-¿Qué sintió en Ginebra cuando tomó la palabra por primera vez en la cumbre de Derechos Humanos?
-Por primera vez, tenía mucho que decir en el mundo libre: me sentí en libertad, como pocas veces antes, con la posibilidad de decir algo y que mis palabras tuvieran repercusión. Fue una responsabilidad, pero también fue un gozo el poder hacerlo mientras recordaba a mi padre y a Harold.
-En Bruselas y en Ginebra se recibe a mucha gente y no siempre los recibimientos están seguidos de actos concretos.
-Es cierto, pero nuestros objetivos están muy bien trazados; tanto en Bruselas como en Ginebra fuimos a trabajar proyectos ya comenzados.
-¿Está satisfecha?
-Hasta cierto punto: lo estaré del todo cuando comience la investigación internacional, se aclare lo sucedido el 22 de julio de 2012 en Bayamo y no se logren los derechos para los cubanos.
-Otro de sus objetivos era verse las caras con Ángel Carromero. ¿Cómo salió de ese encuentro?
-Le agradezco mucho las horas en las que nos vimos y seguimos en contacto. Me parece un muchacho muy valiente que lo ha pasado fatal y que sigue sufriendo ya que ha sido tratado como culpable siendo inocente. También le agradezco sus declaraciones en The Washington Post sobre lo que le ocurrió.
-¿Se han cerrado ya las cicatrices con el Gobierno español y con el Partido Popular?
-El ministro García-Margallo me ha dicho que no interferirán en nuestros esfuerzos en pro de una investigación internacional.
-Insisto en las relaciones con el PP y con el Gobierno: ¿Se marcha más tranquila de lo que llegó?
-Mire, nuestras heridas son con el Gobierno cubano, no con el español. Por lo tanto no hay nada que cerrar.
-Hubo momentos de tensión.
-Los hubo porque comprobamos que la muerte de mi padre no fue un accidente. Esperábamos todo el apoyo posible y hemos conseguido una promesa de no interferencia en la investigación internacional.
-Precisamente, la investigación internacional. ¿Quién tiene que forma parte de ella y con qué competencias? No hay muchos antecedentes.
-Hay varias vías. La primera, que ya está en curso, es a través de los relatores de Derechos Humanos Naciones Unidas, que ya tienen el caso en sus manos; la segunda, es a través del Parlamento Europeo donde hemos vislumbrado la posibilidad de lanzar varias iniciativas. Una de ellas ya ha comenzado y la impulsa Francisco Sosa Wagner, eurodiputado de UPyD. Pero me he reunido con miembros de varios grupos, entre ellos el Popular. Todos mis interlocutores están de acuerdo para investigar.
-¿Qué espera?
-Un pronunciamiento de la Eurocámara en un futuro próximo.
-¿Cuáles son las otras opciones?
-No descartamos presentar en una querella criminal ante la Audiencia Nacional en España.
-Se ha visto con mucha gente pero la izquierda española y europea no querido saber nada de usted. ¿Se ha sentido despreciada?
-No me lo he planteado de esa forma. Pedimos una reunión con representantes del PSOE y la respuesta no fue nada amable.
-¿Qué le dijeron?
-Prácticamente, nos acusaban de utilizar un accidente de tráfico con fines políticos. Es bastante ofensivo. Sin embargo, no tomo esa actitud del PSOE como un descrédito para toda la izquierda.
-Cuba sigue partiendo en dos al mapa político español.
-Espero que cambie esa realidad: Cuba es un asunto de Derechos Humanos y los Derechos Humanos no tienen color político.
Gaceta.es