Por Pablo Morales Marchán.
Los socios y amigos de los Castro dentro y fuera de la isla no les interesa el bienestar del pueblo cubano y mucho menos perder sus privilegios de casta superior, aunque eso entrañe enterrar los sueños de los nacionales y la economía de la isla.
Llama la atención que nadie sabe a ciencia cierta cuánto son los recursos que dilapidan el clan castro y sus allegados, ni cuánto dinero poseen en cuentas únicas en el exterior del país.
Comenzando por el generalato, continuando con el selecto empresariado extranjero radicado en territorio nacional, y terminando con los testaferros en otros países de la gerontocracia castrista, todos estos personajes y personeros maman de la teta de la vaca de Liborio, nombre con que se designa al esquilmado pueblo cubano.
No entienden, ni quieren entender, que un país gobernado de manera democrática, con un arbitraje estatal dinámico y funcional, sin una grosera intromisión del Estado en los asuntos propios de los ciudadanos, potenciaría un desarrollo integral de la sociedad cubana, incentivo que modernizaría la infraestructura donde las fuerzas productivas generarían mayores riquezas materiales y espirituales para todos en la nación.
Eso reduciría enormemente los gastos en entrenamiento y movilización de las fuerzas represivas y de otro tipo, incluyendo las prisiones y cuarteles policiales. Además de reforzar el sentido de pertenencia al sistema creado, una persona libre y realizada produciría mucho más que un policía, un militar, un esbirro, un delator y un traidor.
Fuente: Hablemos Press/ La HabanaPress.