Después de tres semanas de estancia en Cuba, Hugo Chávez regresó el viernes por
la noche a Venezuela, donde dijo que está «bastante recuperado» y dispuesto
a vencer la enfermedad para ganar las presidenciales del próximo octubre. Sin
embargo, el exembajador de Estados Unidos ante la Organización de Estados
Americanos (OEA), Roger Noriega, asegura que Chávez decidió no someterse
a una extensa operación quirúrgica para extraer todo el tumor en el colon,
según informó ayer «El Nuevo Herald».
Esta decisión, a menos de siete meses de las elecciones, «podría recortar
significativamente su expectativa de vida», añade Noriega, que cree que
Chávez «acepta que se está muriendo y quiere dedicar la poca energía
que tiene a consolidar una estrategia de sucesión».
Mientras, el líder bolivariano solo insiste en que ahora debe
ser «disciplinado» con su recuperación, pero mantiene los detalles de su
enfermedad como si se tratara de un secreto de Estado. No obstante, el
diplomático estadounidense sostiene que algunos de los médicos que tratan
al presidente venezolano consideran que la extracción del tumor —al parecer
de 6,5 centímetros en el momento de la exploración— era fundamental para que la
quimioterapia y la radioterapia fueran efectivas.
