Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Johannesburgo-25 de junio – El expresidente sudafricano Nelson Mandela,
de 95 años,hospitalizado en Pretoria desde hace 17 días, sigue en estado crítico,
dijo el martes en Qunu su nieta Ndileka en declaraciones a la AFP.
En Qunu, la aldea en la cual Mandela pasó su infancia, se reunieron varios
miembros de la familia del expresidente, indicaron corresponsales de la
AFP.“Está estacionario, sí, estacionario”, dijo Ndileka. Luego, cuando se le
preguntó si su abuelo seguía en un estado crítico, Ndileka respondió: “sí”.
Una de sus hijas y varios nietos llegaron a la casa construida por el
exprisionero después de ser liberado, observó un periodista.
“Es una reunión de amaDlomo”, dijo uno de los participantes que requirió el
anonimato, refiriéndose a una rama del clan Thembu, al cual pertenecen los Mandela.
Ningún miembro de la familia quiso hablar del orden del día, pero rumores dan
cuenta dedivisiones con relación al lugar en el que debe ser enterrado
Mandela.
Oficialmente Mandela debe ser enterrado en Qunu.”Mi familia está aquí y
quisiera ser enterrado aquí, en la casa”, había declarado Mandela en 2003,
filmado en el cementerio de Qunu para un documental.
Sin embargo, algunos allegados prefieren que sea enterrado en Mvezo, su aldea natal,
situada a unos 40 km de Qunu y a la cual se accede por un camino de tierra.
Mientras que el presidente sudafricano Jacob Zuma, quien visitó el hospital anoche,
informó que “el expresidente Mandela sigue en estado crítico en el hospital. Los
médicos hacen todo lo posible para garantizarle bienestar y comodidad“.
“Mandela ya dormía, lo vimos y luego conversamos un poco con los médicos
y con su esposa, Graça Machel”, agregó el presidente.
“No estoy en condiciones de darles más detalles, no soy médico“, agregó
Zuma en una conferencia prevista desde hacía tiempo para evocar las elecciones de 2014.
Por su parte, la hija mayor del líder sudafricano, Makaziwe, formuló un llamado para
que se respete la intimidad de la familia y que a ‘Madiba’ se le permita
enfrentar el momento de su muerte en paz.
“Ya sea que se trate de los últimos momentos para que estemos con nuestro padre,
o ya sea que aún haya algo más de tiempo, pienso que deben dejarlo
en paz“, añadió.“Dennos el espacio para estar con nuestro padre. Casi nunca
lo hemos tenido en la mayor parte de nuestras vidas. Este es un momento
especial y sagrado para todos nosotros, y yo francamente espero que el mundo de un
paso atrás y nos permita estar solos con nuestro padre”, dijo.
Con relación al estado de su padre, Makaziwe dijo que “él ha dado mucho a
todos, creo que él está en paz. Rezo apenas para que su transición (al mundo
espiritual) sea suave”.
Mandela, icono de la lucha contra el apartheid y primer presidente negro de Sudáfrica,
en 1994, cumplirá 95 años el 18 de julio. Ha sido ingresado cuatro veces
desde diciembre, la mayoría de ellas por infecciones pulmonares que sufre desde
hace años.
La ministra de Defensa, Nosiviwe Mapasi-Nqakula, también encargada de la salud
de los ex presidentes, acudió el lunes por la mañana al Mediclinic Heart Hospital de
Pretoria, donde está ingresado Mandela.
Ante el hospital, numerosas personas se acercaban para depositar mensajes,
globos y flores.
En Soweto, la famosa localidad cercana a Johannesburgo donde vivía Mandela antes
de ser encarcelado, la vida seguía su curso y los habitantes parecían
resignados a perder a su héroe.
“Llegará un momento en que ninguna asistencia médica funcione. Tenemos
que enfrentarnos hoy a esta triste realidad“, aseguraba James Nhlapo, un
dependiente.
La Casa Blanca dijo el lunes que seguía de cerca el estado de salud del
exmandatario sudafricano Nelson Mandela, pero no quiso adelantar si su
condición delicada afectaría al viaje del presidente Barack Obama a África
esta semana.
Se prevé que Obama viaje a Senegal el miércoles y pase una semana en
Sudáfrica antes de partir rumbo a Tanzania, en la primera y muy esperada gira
africana de su mandato.
Obama “sigue esperando que se realicen el viaje y su visita a Sudáfrica, y que
se siga construyendo nuestra ya muy fuerte relación con el gobierno
y la población de Sudáfrica” dijo a la AFP el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney.
El presidente Zuma aseguró la mañana del lunes que la visita de Obama se mantiene
como estaba previsto.
Hasta el domingo por la noche, las noticias sobre la salud de Mandela procedentes
de la presidencia y de la familia eran tranquilizadoras y los rumores hacían alusión
a su salida del hospital.
Las últimas noticias dadas por Zuma, que se remontaban al 16 de junio, se hacían eco
de una “evolución” de su estado.Tras una semana de silencio, la
presidencia sudafricana había indicado el sábado que Mandela estaba “en
estado grave, pero estable”, después de que la televisión estadounidense CBS
informara de que la situación era sin duda más grave de que lo que daban a entender
los pocos comunicados oficiales.
Pero según CBS, que repite que tuvo que ser “resucitado” a su llegada al
hospital, su hígado y sus riñones sólo funcionan al 50%, Mandela “no
responde” y “no ha abierto los ojos durante días”.
Las últimas imágenes emitidas de Mandela se remontan a finales de abril,
durante una visita de responsables del ANC a su domicilio, y lo mostraban totalmente
ausente.
Los problemas pulmonares que arrastra desde hace años están probablemente
relacionados con las secuelas de una tuberculosis desarrollada durante su
estancia en la isla-cárcel de Robben Island, junto a Ciudad del Cabo, donde
estuvo 18 de los 27 años de detención en las cárceles del régimen racista del apartheid.
Liberado en 1990, Mandela fue entre 1994 y 1999 el primer presidente negro de su
país, un dirigente de consenso que supo ganarse el corazón de la minoría
blanca, cuya opresión había combatido.
En 1993 recibió el premio Nobel de la Paz por su papel en la instauración
de una democracia multirracial en Sudáfrica.
Retirado de la vida política, apareció en público por última vez durante la
final del Mundial de fútbol, en julio de 2010 en Johannesburgo.
AFP