Por Jorge Alberto Liriano Linares/ Hablemos Press.
Camagüey.- La vida continúa careciendo de sentido para los prisioneros confinados tras los muros de la prisión provincial de Kilo 7, donde ya arribó a 18 la cifra de los intentos de suicidas en los inicios de este año.
El pasado día 9 trató de envenenarse el recluso Vicente Jorge Morgenes, al ingerir una sobre dosis de fármacos, de acuerdo con el testimonio de sus compañeros de infortunio.
La víctima sufre de una invalidez física motora y de un estado de depresión enorme, producto al abandono y el desamparo del sistema. Por eso ha intentado quitarse la vida en más de una ocasión.
Por otra parte, en el destacamento 16 fue sorprendido el día 13 el cuerpo casi sin vida de un reo que se apellida La Oz, el cual se estaba ahorcando en la reja de su celda de confinamiento.
Ambos casos fueron auxiliados por los propios sancionados sin que mediara la asistencia médica de las autoridades que sin lugar a duda se han tomado muy a pecho el respeto por el derecho a morir en este centro penitenciario.
Tal es así, que la violencia, los malos tratos y la represión continúan sobre torcidos caminos de crímenes y violaciones, trayendo consigo la pérdida de la ilusión por la vida.
