Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Por: Tania Maceda Guerra. Centro de Información del Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba
Más de una trentena de opositores pacíficos protagonizaron una marcha por las principales calles de la Ciudad de Guantánamo y resultaron salvajemente apaleados y arrestados. El Joven Rogelio Tavio, uno de los Valientes protagonistas de esta acción cívica se personó en el Consejo de Relatores el 29 de mayo y dio su testimonio:
Yo soy Rogelio Tavio Ramírez ,era el día 9 de mayo de 2011, más de 30 jóvenes nos reunimos en mi vivienda y nos echamos a las calles de Guantánamo para protestar por el asesinato de Juan Wilfredo Soto y por los malos tratos contra el prisionero político Andri Frómeta. la meta planificada fue recorrer todo el centro de la ciudad y culminar en la iglesia católica la Milagrosa. Salimos en silencio, el operativo de los militares de la policía política se mantenía a cierta distancia; así caminamos varias cuadras, hasta que arribamos a la calle Carlos Manuel de Céspedes. Lo que ocurrió allí fue brutal; fuimos cercados por pelotones de la seguridad del estado vestidos de civil, la Policía Nacional y las Turbas paramilitares. Entonces comenzamos a gritar consignas tales como: Vivan los derechos humanos, abajo los castros y Wilfredo y Zapata viven. Nos Arrastraron por el pavimento, patearon en el suelo y nos golpearon con palos y cavillas, lanzándonos piedras.
En medio de la paliza todos fueron arrestados, solo 4 activistas logramos alcanzar la Iglesia, hasta donde también penetraron nuestros agresores. Allí se dio una discusión muy fuerte entre el cura Wilfredo Pino y los militares, porque querían agarrarnos, así y todo, lograron arrancarle de las manos al Obispo, a uno de los nuestros.
Al día siguiente 2 coroneles fueron a mi casa y le dijeron a mi padre que se ponga de acuerdo con ellos o si no lo van a desaparecer. Desde ese momento mi domicilio permanece cercado por tropas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, las Brigadas de acción Rápida y agentes de la seguridad del Estado, quienes colocaron en las calles de acceso cámaras de videos y carros patrulleros .
Yo vivo en la calle Carlos Manuel, esquina 6 norte # 351 en Guantánamo.