Me hubiera gustado hacer una fiesta pública en un ciber-café porque de todos modos esta bitácora no es mía solamente sino de mis lectores y mis amigos. Pero la realidad se impone y sé que estoy lejos de tales alharacas.
La generosidad de un grupo de personas me ha permitido postear desde la distancia física y tecnológica que es vivir en un pueblecito al centro del oriente cubano.
La bondad de unos chicos a los que casi les doblo la edad hace posible que me puedan leer en Inglés, Francés y si Dios lo permite, en solo días lo harán en polaco, y eso para un escritor que sus libros no llegaban a los 500 ejemplares, sí es una fiesta sin nombre.
Ha pasado un año y llevar este diario, esta hoja de ruta de la vida cubana actual me ha permitido el pasaporte hacia algunas celdas policiales, me he buscado una pandilla de facinerosos que vigilan mi casa día a día (con eso se buscan su pan) y mi nombre aparece en los listados de los puntos de control de carretera. No es un récord ni un buen average, es la respuesta de la fiera herida: el poder absoluto que no admite dedos señalando sus manchas.
Un balance del camino recorrido me hace saber que han sido más los latigazos por no aceptar bajar la cerviz que los premios y nombramientos, pero este sitio es para dejar memoria de lo que sucede en mi país, no un muro de lamentaciones ni una postal turística. A quienes intentan desacreditarme: gracias por el tiempo que me dedican, las mismas acciones del régimen que ustedes defienden me dará razones y fuerzas para seguir. A los que me dieron aliento: “Rosi de Cuba”, “Armienne” “Lory” “Gabriel” y todos los demás? gracias, humildemente les digo, gracias, intentaré ser más objetivo cada día, ya verán.
El interés de Yoani Sánchez para que abriera este botafuegos contra los violadores de derechos humanos y los que se creen dueños del país, ha hecho posible este tramo del blog, a ella, gracias.
Por último, a mi fiel administrador, esa persona que desde el Polo Norte seguirá siendo una guajira, un alma de Dios sin comparación, gracias.
Lo que sí puedo afirmar con todo el placer del mundo es que esta es una bitácora que se hace a retazos, entre el horror que veo y me cuentan mis compatriotas, lo poco que sé de redacción para armar estas historias y el comentario de los lectores, por tanto apláudanse ustedes mismos. Vendrán mayores empeños. Enhorabuena
