El disidente cubano Carlos Martín Gómez, acogido por España desde marzo, cuando fue liberado por el gobierno de Cuba, inició junto con su familia una huelga de hambre porque se sienten engañados por las autoridades de este país.
La hermana del liberado, Sabina, le dijo a la agencia de noticias Efe que viven en condiciones infrahumanas en un centro de la ONG Comisión Española de Ayuda al Refugiado en Málaga, en el sur de España.
Agregó que la familia quiere mudarse a un piso de alquiler pero que los propietarios consultados les ponen dificultades al saber que proceden del centro de refugiados.
España ha acogido a más de un centenar de ex presos cubanos disidentes y a sus familias desde que en julio del año pasado se concretó un acuerdo para su excarcelación entre el gobierno cubano y la Iglesia Católica.
Los disidentes trasladados a España se asientan en distintas ciudades. Se les concede un permiso de trabajo y de residencia, y la posibilidad de obtener la nacionalidad a los dos años.
Algunos de ellos se han trasladado posteriormente a Estados Unidos, Chile y la República Checa.