Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
beatificación de Juan Pablo II
Familia, vida, juventud, paz y derechos humanos su agenda principal
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El próximo 1º de Mayo, día de la Divina Misericordia del Señor, Karol Jósef Wojtyla, inmortalizado para la historia como el papa Juan Pablo II, será elevado a la condición de beato de la Iglesia católica por su sucesor Benedicto XVI.
Los retos que debió superar en su infancia signada por tragedias personales, su juventud durante la ocupación nazi en Polonia y una madurez vivida bajo el régimen comunista soviético sentaron las bases de su pontificado, el tercero más largo de la historia.
El papado de Juan Pablo II tuvo una duración de 26 años, 5 meses y 17 días, un período marcado por el esfuerzo de conducir a la Iglesia al nuevo milenio, restableciendo el equilibrio, el orden interno y la confianza perdida tras la sacudida que significó para todos los frentes de la vida religiosa el Concilio Vaticano II, los embates de la Guerra Fría, así como cambios radicales en la ética y la concepción del ser humano.
Fue el segundo hijo de Karol Wojtyla (1879-1941), teniente del Ejército polaco, y Emilia Kaczorowska, (1884-1929). Perdió a su madre cuando solo tenía nueve años de edad, años después a su hermano, y cuando recién iniciaba su juventud a su padre.
Tras la muerte de su progenitor, Wojtyla encontró en el sastre Jan Tryanowski una importante guía espiritual, bajo su consejo se adentró en el estudio de la obra de los místicos españoles santa Teresa de Ávila y san Juan de la Cruz, fundamentales en su decisión de dedicarse al sacerdocio.
Fue ordenado presbítero en 1946, por el cardenal Adam Sapieha de Cracovia. Luego se trasladó a Roma para obtener su doctorado en Filosofía en la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino.
Fue nombrado obispo auxiliar de Cracovia y pasó a ser arzobispo de esa sede en 1964; participó en el Concilio Vaticano II. Y fue elegido Papa el 16 de octubre de 1978, el primero no italiano en más de 400 años.
Un connotado políglota, hablaba italiano, francés, alemán, inglés, español, portugués, ucraniano, ruso, croata, esperanto, griego antiguo y latín, así como su natal polaco.
Unidad de los cristianos
Dedicó su énfasis pastoral a 10 aspectos fundamentales: los enfermos, la familia y la vida, los jóvenes, la paz y los derechos del hombre, los viajes, los santos y beatos, el ecumenismo y el diálogo interreligioso, la modernidad, así como la mujer y la Virgen María.
Defendió a la familia tradicional como la base de la sociedad, y la vida desde su concepción hasta la muerte natural, oponiéndose a los método de control artificial de la natalidad, al aborto y la eutanasia.
Abogó por los derechos y la dignidad de la mujer. En la carta apostólica Mulieris Dignitatem, publicada con ocasión del año mariano 1988, sostiene: "la Iglesia expresa su agradecimiento por todas las manifestaciones del "genio" femenino aparecidas a lo largo de la historia, en medio de los pueblos y de las naciones; da gracias por todos los carismas que el Espíritu Santo otorga a las mujeres en la historia del Pueblo de Dios, por todas las victorias que debe a su fe, esperanza y caridad; manifiesta su gratitud por todos los frutos de santidad femenina". No obstante, se le critica su oposición a considerar a la mujer como candidata al sacerdocio.
Fue el primer Papa en publicar y firmar una encíclica sobre la unidad de los cristianos: Ut unum sint (1995). Estableció un diálogo cercano con las iglesias ortodoxas orientales y las iglesias reformadas de Europa y América.
Además promovió el encuentro con las otras religiones. Destaca su acercamiento a la comunidad judía y su reconocimiento del pueblo hebreo como los "antepasados en la fe". En 1986 visitó por primera vez la sinagoga de Roma, y el año 2000 visitó y oró ante el Muro de los Lamentos en Jerusalén, y pidió perdón por el trato injusto hacía los hebreos.
También inició un acercamiento con el Islam. Reconoció convergencias con el islamismo en su servicio y adoración al Dios único, así como el derecho del pueblo Palestino a un estado y territorio propios.
El vicario de la misericordia
Fiel a su creencia en la misericordia de Dios, Juan Pablo II no tuvo reparos en pedir perdón por los errores cometidos por la Iglesia a los largo de los siglos, lo que sentó las bases para una reconciliación de todos los cristianos que aún está en progreso.
Así como pidió perdón, también tuvo gestos de piedad y misericordia para con sus semejantes. El 13 de mayo de 1981, mientras saludaba a los fieles en la plaza San Pedro, sufrió un atentado a manos de Mehmet Ali Agca. Tras su recuperación, el pontífice visitó al terrorista en prisión y la manifestó su perdón públicamente.
Juan Pablo II fue el pontífice de la era de la información y comunicación de masas, y no tuvo reparos en usar todos los medios a su alcance para difundir su mensaje pastoral.
Sus viajes alrededor del mundo, su carisma, facilidad de palabra y capacidad para conectar de inmediato con los públicos más diversos le hicieron una figura mediática por excelencia y una personalidad de notable influencia en la esfera política mundial. Lo que supo aprovechar en su lucha contra el comunismo y la opresión soviética en su natal Polonia.
Destacan en su pontificado la excomunión del ultraconservador arzobispo Marcel Lefebvre (1988) y en el extremo opuesto su condena a la Teología de la Liberación acuñada en América Latina.
El humilde aspirante a actor, que terminó siendo el líder espiritual de 1.000 millones de católicos, dejó su impronta en la segunda mitad del siglo XX y los inicios del tercer milenio. Su influencia aún emana desde la sede de Pedro, a pesar de su muerte el 2 de abril de 2005.