Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Chávez envía hasta 120.000 barriles diarios de petróleo ‘regalado’ a la isla comunista. Caracas paga millones adicionales a Castro por servicios médicos, ‘técnicos’ y militares.
Venezuela envía más de 100.000 barriles diarios de petróleo a Cuba. Pero eso al parecer no es suficiente para pagar los servicios médicos y técnicos brindados por el régimen castrista al de su amigo bolivariano, Hugo Chávez. El Estado venezolano hace millonarios pagos adicionales a La Habana: más de 1.000 millones de dólares sólo en el último trimestre de 2011, según un acuerdo de compensación de deudas suscrito por la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) y el Banco Nacional de Cuba. Desde principios del siglo XXI, la dictadura de los Castro encuentra en China y, sobre todo, en la Venezuela de Chávez, sustitutos para su otrora patrocinador soviético. La isla comunista comprueba una vez más que su propia autodeterminación nacional resulta esquiva.
En tiempos de la guerra fría, Cuba ofició de satélite soviético y productor de azúcar caribeña para el bloque del Este a cambio de 4.000 millones de dólares al año en ayudas económicas, una suma enorme para una isla con menos de 10 millones de habitantes. Pero el colapso de la Unión Soviética (URSS), en 1989, y la desaparición de sus subsidios tuvieron un impacto en Cuba apenas comparable con la Gran Depresión: la economía isleña se contrajo un tercio y creció el descontento popular al punto de que muchos creyeron que el régimen de Fidel Castro estaba condenado a una pronta extinción.
“Periodo especial”
Para salvar los muebles, Castro decretó reformas económicas que llamó “periodo especial en tiempos de paz”: estimuló la inversión extranjera, en particular la industria del turismo, permitió el uso del dólar para atraer transferencias de cubanos-americanos, dio a las empresas públicas mayor autonomía e hizo un pequeño guiño a las privadas.
Pero tales concesiones resultaron sólo tácticas, una huida hacia adelante. Hasta que con el nuevo siglo aparecen los nuevos pulmones artificiales de los Castro. Así, mientras China abastece a Cuba algunos bienes de consumo y préstamos blandos para infraestructura, Venezuela hace a la isla envíos regulares de petróleo y derivados, que inicialmente eran de 53.000 barriles diarios pero que hoy en día fluctúan entre los 100.000 y los 120.000 barriles, según estimaciones no gubernamentales, a un precio altamente subsidiado (“regalado”, dice la oposición venezolana), entre otras facilidades.
A cambio de esto cerca de 30.000 médicos y otros 15.000 asesores cubanos se encuentran en Venezuela, según datos oficiales, muchos de los cuales reciben una remuneración muy baja por los servicios que prestan. Fidel Castro también da consejos políticos a Chávez y le envía asesores en áreas clave de la economía del país petrolero, como la administración de los puertos, aparte de asesoramiento militar. Todo lo cual se ha convertido en una importante fuente de ingresos para el régimen castrista.
Fortalecido, en 2005, Castro declaró que el “periodo especial” había concluido: prohibió el uso del dólar y fortaleció el control central de las empresas del Estado. Al tiempo que aumentó su influencia política en la región: sus discípulos incluyen no sólo a Chávez, con quien mantiene una relación de mutua dependencia, sino también a Evo Morales (Bolivia), Rafael Correa (Ecuador), Daniel Ortega (Nicaragua)...
“Ni una gota más”
Pero este esquema puede variar en breve. El candidato opositor venezolano, Henrique Capriles, adelantó que, si gana las elecciones del 7 de octubre, revisará la relación que Venezuela tiene con Cuba: “No vamos a dejar de venderle petróleo [a Cuba], como a los demás países. Pero no vamos a regalar una gota de petróleo mientras haya un venezolano que necesite ayuda”.
A esto Chávez replicó: “La oposición tiene que revisar sus discursos. No se están regalando recursos. Estamos recibiendo el regalo (de Cuba) para el pueblo venezolano, el cual se está beneficiando con los convenios Cuba-Venezuela en diversas áreas. Ellos están poniendo en nuestras manos lo más preciado que poseen: su vida misma. Y esa es nuestra mayor recompensa”.
Fuente: La Gaceta de Intereconomía