Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
(Caracas, 05 de abril Noticias24).-Yoani Sánchez, la bloguera cubana conversó con el periodista Jerome
Socolovsky de la Voz de América, sobre sus impresiones del cambio
tecnológico que se avecina en Cuba a través de las reformas que ha realizado
el Gobierno, sus experiencias personales a través de su blog
e incluso de la Primavera Árabe.
Sánchez es una mujer de 36 años que habita en La Habana, autora del blog
llamado Generación Y que según afirma “le ha cambiado la vida”, pues
asegura que se ha quedado en su país con el fin de realizar una labor
periodística informativa, donde intenta colocar “crónicas, pinceladas
cotidianas, opiniones sobre la vida en Cuba. El blog ha puesto mi vida
de cabeza, para bien y para mal, me ha traído experiencias muy
lindas y gratificantes profesionalmente, pero también muchos problemas”,
aseguró.
Al preguntarle a Yoani de dónde surgió la idea de crear un blog, la joven
respondió que su sitio web responde a una necesidad que tuvo de combinar
las dos grandes pasiones de su vida: “la tecnología, la informática
y el deseo de expresarme”, dijo. Esta filóloga de profesión, como
ella misma se ha declarado, nació en el año 1975, el año en que asegura
se desarrolló la máxima “sovietización” en Cuba en la que vivió como una
“pionera adoctrinada” pero que con el transcurrir del tiempo se convirtió en
una adolescente con muchas preguntas.
Relató que su inconformidad con el régimen cubano se forjó en su adolescencia,
pero en un momento que no podía expresarlo ni tenía dónde hacerlo: “Me
tocó llegar a la adolescencia en el momento en el que se cayó el Muro de
Berlín, la Unión Soviética colapsaba y justamente de allí nació mucho de mi
inconformidad, de ver que todo aquello por lo que mis padres se habían
sacrificado, luchado, creído, al final nos dejaba en una situación económica
miserable, en una falta de futuro; un engaño político, pero no tenía
cómo expresarlo, no había una infraestructura para opinar, no había
espacio para decir”, puntualizó.
La autora de Generación Y bromea al decir que sus días “son muy locos”,
en los que no tiene tiempo para aburrirse pues comienza su trabajo desde muy
temprano, con los primeros rayos del sol. Su blog se nutre de lo que ocurre a
su alrededor, sólo de experiencias y problemas cotidianos “no pretende ser
una voz editorial ni intelectual”, sentenció.
¿Los protagonistas de su blog? “La gente, yo misma soy la protagonista”.
“No se nutre de análisis políticos ni académicos, son historias que me pasan,
que vivo en la calle, en contacto con la gente”.
Sánchez que ha sido invitada en cinco ocasiones a los Estados Unidos,
en una ocasión por la Universidad de Columbia tras ser galardonada
con una mención del Premio de periodismo Maria Moors Cabot, que
no pudo recibir personalmente porque le fue negado el permiso para salir de
su país, agregó que ese es uno de los castigos por tener un blog, “he
vivido todo el espectro de los problemas posibles, por ejemplo no me
dejan salir de mi país, eso es un castigo directo por opinar por escribir, por
decir. Tengo un pasaporte lleno de visas, me han invitado a muchísimos
lugares”, comentó.
Aseguró que otro de los “castigos” a los que ha sido sometida
es la constante observación y vigilancia sobre ella y su hogar, además
de la intimidación de sus amigos, razón por la cual ha perdido muchos,
“tienen miedo a acercarse, pero he ganado otros ya conscientes del riesgo”.
“La intimidación a mis amigos, que es algo que sufro mucho, porque pagar
uno mismo las consecuencias de decir es una cosa y que tengan que pagar las
consecuencias los que están cerca de ti afectivamente o físicamente, es muy
doloroso”.
Durante la reciente visita del Papa Benedicto XVI a la isla el operativo de
seguridad alrededor de Yoani fue mucho más fuerte, según declaraciones
de la bloguera, en ocasiones no pudo ni moverse de un lugar, la televisión
nacional inició “campañas de desprestigio contra mi persona y contra otros
bloggers alternativos, eso es muy difícil llevar”. Una situación que calificó de
dura al no tener el derecho de hacer una réplica, tomar un micrófono
y explicar su versión de los hechos.
Aunque cree que ha vivido en la “ruta del dolor”, manifestó que ha recibido
experiencias gratificantes “tengo que decir que si voy a comparar la ruta del dolor,
la ruta de la represión, el camino difícil con el camino lindo, me han pasado cosas
mucho más hermosas, salir a la calle y encontrar a gente que me dice: ‘te leo,
pienso como tú’, personas de mi edad con los ojos llorosos de la emoción
que me dicen: ‘resiste, continúa’ y eso compensa todo lo demás”.
Durante casi tres años, desde marzo del año 2008 hasta febrero del 2011,
Generación Y y otros blogs estuvieron bloqueados en la isla, no era posible
acceder a ellos a través de una conexión a internet en Cuba. Ante esta medida
que catalogó como contraproducente, la filóloga dice que vivió en
una oscuridad total, aunque fortaleció su espíritu y las redes alternativas
para transmitir la información: el mano a mano, CDs y memorias portátiles.
“Fue muy contraproducente, nada es más atractivo que lo prohibido, así
que lo único que logró el Gobierno cubano fue que los blogs de los blogueros
alternativos se hicieran más populares”, sentenció.
En la isla el grupo de personas que tiene acceso a la información de los
blogs, cada vez es mayor, en las provincias o el mundo intelectual; por
distintos motivos: curiosidad, criticar o simpatía. En palabras de Sánchez,
sectores oficiales los leen y para ella eso es de suma importancia, “sé
que algo podemos cambiar en ellos”.
El periodista Jerome Socolovsky indagó con la bloguera acerca de las
reformas políticas y de materia informativa que ha emprendido el gobierno
del presidente Raúl Castro, que a juicio de Yoani si Castro
hubiese sabido las consecuencias quizás no las hubiese comenzado, pues
cree que en Cuba existe una contradicción entre dar una impresión de reformas
y la necesidad del Gobierno de recaudar divisas a través del servicio la telefonía móvil.
Una contradicción que juzga como una disyuntiva entre esa necesidad y la
posible pérdida de control político, la carencia de un monopolio informativo
cada que vez que se habilita un nuevo espacio. “Esa contradicción la estamos viendo
ahora con mucha fuerza en el cable de fibra óptica entre Venezuela y Cuba, el famoso
cable que lleva tres años prometido, que ya está conectado, que algunos dicen
que se ha malogrado por problemas de corrupción de desviación de los recursos
pero que no funciona todavía”, agregó.
Yoani opina que el Gobierno le teme a ese cable de fibra óptica, porque con
el transcurrir del tiempo representaría un cambio importante en la isla “aunque
en un principio este muy controlado, esté muy censurado, va a ser un cambio
tan importante para la gente porque un país que ha estado tan cerrado a la información
que viene de afuera, a la información sobre nosotros mismos”.
Aseguró que el riesgo es grande para el Gobierno, “eso que ya vivió Raúl Castro
con la telefonía móvil ya lo estamos viviendo con el cable, abren o no abren, nos
conectan o no nos conectan, el riesgo de conectarnos es grande para el
Gobierno”.
La bloguera ha analizado el desarrollo de la Primavera Árabe y sostiene que
en Cuba se le ha dado dos lecturas a este movimiento, una lectura en el
pueblo y otra en el Estado. En la población ha representado una señal muy
fuerte, porque ha desplazado la idea más “paralizante” de los cubanos: la apatía;
“la gente dijo: es posible sacudirse una dictadura de 40 ó 50 años, es
posible quitar al caudillo, es posible librarse de un Gadafi”.
El Gobierno también realizó su propia lectura de la Primavera Árabe, de la que
Yoani Sáchez concluyó que “la tecnología es el enemigo principal”, debido a que
luego notó “un mayor control policial”, una mayor atención sobre el uso de
la tecnología.
Entre los puntos más resaltantes de la entrevista, Sánchez reflexionó sobre la
vida en Cuba y enfatizó que a la isla hay que vivirla “pero no vivirla desde un hotel,
desde un auto de turismo con climatización o desde una mesa llena de comida, a
Cuba hay que vivirla desde su realidad”.
Instó a quienes tienen una idea de lo que pudiera ser su país, a vivir al menos dos
meses como vive un ciudadano común, con un salario mínimo y el racionamiento,
asegurando que cualquiera que viviera así pudiera convertirse en más crítico que
cualquier opositor radicado en territorio nacional, “en Cuba además de las carencias
materiales que te golpean, hay una sensación de asfixia expresiva que es
muy difícil de vivir o de aceptar por alguien que viene de un país con algunas
libertades informativas y expresivas”, sumó.