Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Un crucero en la bahía de La Habana
Por Dr. Eduardo Herrera.
La Habana/ 16-5-2016
Muchas compañías aéreas vuelan hacia Cuba desde hace tiempo, pero en la actualidad y luego del anuncio de la reapertura de relaciones entre la Mayor de las Antillas y los EE.UU., se ha incrementado el interés en disponer de nuevas rutas. También las vías marítimas, establecidas por cruceros, se encuentran en aumento.
Conocidas aerolíneas en el mundo tienen vínculos con la Isla, entre ellas se encuentran Air France, Air Europa y Copa, las más conocidas por los cubanos. Estas grandes empresas de prestigio internacional, como es lógico, acatan las normas que impone Cuba para operar en ella, lo que no es concebible es permitir que sus clientes sean maltratados y que exista la discriminación impuesta por el gobierno a muchos de sus ciudadanos de no poder viajar libremente.
Los cubanos, quienes vivimos bajo un régimen totalitario que impide a toda costa las libertades de sus ciudadanos, estamos sujetos a leyes y resoluciones del gobierno que nos hace diferentes a muchos en el mundo.
Por ejemplo, un médico especialista debe tener un permiso especial para poder viajar, a pesar de tener pasaporte correctamente habilitado y con visado correspondiente e incluso estando de “vacaciones”. Sumémosle que reunir lo que vale un boleto, hasta para un trabajador que gane los salarios más elevados de la Isla (equivalente a 60 u 80 dólares al mes), sería casi imposible.
No obstante, pese a que las personas resuelvan comprar un pasaje, la mayoría de las veces por la ayuda de un familiar o amigo en el exterior, estas pueden ser suspendidas de viajar, por cualquier arbitrariedad de las que suelen ocurrir en la Isla, quedando los desprotegidas y perdiendo parte o en su totalidad el dinero que se pagó.
Debería exigírsele a Cuba la responsabilidad de que devuelva el costo íntegro a los clientes afectados.
Algunas empresas que negocian con el gobierno de Cuba muestran una aparente complicidad, cuando no exigen, para negociar con este, que se respeten los derechos de las personas, como está establecido. Sin pretender inmiscuirse en algunos asuntos internos, estas entidades pudieran influir en que se respeten los Derechos Civiles en países que los violan.
A la numerosa lista de firmas extranjeras concernientes a transportar personas, entre ellos turistas, agentes de negocios, visitas familiares y otros, se han sumado nuevas compañías aéreas y cruceros del Gigante del Norte, para negociar trayendo turismo. Así aumentarían sus ganancias y las del régimen cubano, perpetuándose la agonía de nuestro pueblo.
Recientemente, se anunció que operarían en la Isla nuevas líneas de crucero desde los EE.UU. a Cuba, pero con la particularidad de que los ciudadanos americanos nacidos en la Isla no pueden viajar en estos, cumpliendo con las reglas impuestas por el gobierno cubano. Otro método discriminatorio permitido por este tipo de empresas.
De esta manera, los que negocian con Cuba contribuyen a seguir legitimando a quienes han convertido en esclavos a su propio pueblo. Solo en sus conciencias quedará el amargo recuerdo de la ayuda que pudieron haber dado, si hubieran exigido a los tiranos un trato justo a sus coterráneos, acorde a lo que exige la dignidad humana.
Fuente: Prensa Independiente/ Hablemos Press