Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Por Dr. Eduardo Herrera.
La Habana/ 23-7-2016
Ocurren apagones de forma anárquica y sin aviso en algunas zonas de la capital cubana. Aunque de corta duración, no dejan de ser molestos para la población. En su mayoría suceden en horarios de las sofocantes madrugadas, cuando los ciudadanos duermen.
El descanso nocturno en nuestra isla requiere de aire acondicionado o al menos un ventilador. La ausencia del fluido eléctrico ocasiona desvelo generalizado.
Osvaldo, vecino de calle 16, en el vedado, nos refiere, que en varias ocasiones “le quitaron la luz en la madrugada, y por no haber dormido bien, no se levantó a tiempo para ir a su trabajo”. Agrega que esta situación le ha ocasionado algunos problemas en su centro laboral.
En los primeros años de la década de los 90 pasados, durante la etapa más cruenta del denominado “Periodo Especial”, la población cubana sufrió de muchas carencias. Una de las más duras fue la carencia de electricidad. Durante los peores meses de calor, el fluido eléctrico era inmisericordemente cortado hasta más de 12 horas diarias. El temor y aprensión en la población es que se avecina una etapa similar.
Con la tensa situación en Venezuela, principal suministrador de petróleo a la isla, muchos piensan que pudiéramos pasar por una crisis energética similar a la de los 90. Los recortes de combustible y gastos en electricidad en los centros laborales puede ser indicador de un insoportable escenario nacional.
Gabino Cabrera, trabajador de mantenimiento en Cupet (Empresa Nacional del Petróleo), reside en el municipio San Miguel del Padrón. Nos refiere que en su municipio también están ocurriendo apagones. Los asocia con las regulaciones en su empresa, donde fue despedido un grupo considerable de trabajadores, “al parecer por las disminuciones del crudo procedente de Venezuela”, afirma.
El Estado no se manifiesta abiertamente, con claridad, sobre la alarmante situación. Sin embargo, los apagones están ocurriendo con frecuencia, todos sin previo aviso. Provocan muchas molestias, más no sólo a la mayoría que trabaja para el sector estatal. También dañan al incipiente sector de los trabajadores particulares. Debido a los apagones, sufren pérdidas importantes en sus inversiones.
Luego de ser afectado por la falta de electricidad en diversas ocasiones, el dueño de un restaurante en El Vedado nos cuenta como desaprovechó algunas mercancías por pérdida de frio. Pidiendo conservar su nombre en anonimato por temor a represalias gubernamentales, agrega que por esta causa de los inesperados apagones también perdió clientela, disminuyendo sus ingresos y sin ser indemnizado por ello.
Los crecientes apagones están afectando no solo la economía de los ciudadanos. También ocasionan problemas de salud. El reiterado hecho de no poder dormir o descansar por el abrumador calor de la temporada veraniega en nuestro país, con excesos de humedad ambiente, ocasionan múltiples casos de depresión, irritabilidad, accidentes por la falta de concentración o cualquier otro trastorno psíquico o físico.
Fuente: Prensa Independiente/ Hablemos Press