
Por Ernesto Aquino/ Hablemos Press. La Habana, 11 de Mayo.- Las autoridades médicas abandonan a su suerte
a un recluso con padecimientos siquiátricos severos.
El prisionero político Alexander Roberto Fernández Rico, recluido en
la cárcel vieja de Holguín, denunció -vía telefónica- los tratos abusivos
de que está siendo víctima el recluso Carlos Oliva Oramas.
Oliva Oramas, quien lleva 8 años encarcelado, padece serios
trastornos siquiátricos y ha estado hospitalizado reiteradas veces en el
Hospital Siquiátrico de La Habana.
“Como consecuencia de sus problemas mentales, este recluso se
orina y se defeca en los pantalones, o lo hace donde primero le
parezca”, informó Fernández Rico, y aseguró: “El deterioro mental
de Carlos Oliva lo incapacita para realizar conscientemente
hasta sus necesidades más básicas, como bañarse y comer, ya
que la realización de estas actividades dependen mucho de los
breves contactos que a veces tiene con la realidad. Físicamente,
presenta un aspecto deplorable; sin embargo, las autoridades médicas
no le ofrecen ninguna asistencia que pueda aliviar su precario
estado de salud”.
Alexander Roberto Fernández Rico, es un prisionero político
cuadripléjico e invidente que sufre constantes abusos y maltratos
físicos y sicológicos -por parte de las autoridades carcelarias-,
como consecuencia de sus denuncias sobre los crímenes que se
cometen en el interior de las prisiones cubanas.
A pesar de su deteriorado estado de salud, Fernández Rico es un
ejemplo de solidaridad y hermandad con todos los encarcelados
que sufren maltratos crueles y degradantes.