![carcel[1][1]](https://idata.over-blog.com/4/07/66/42/nuevas-f/carcel-1--1-.jpg)
Por Jorge A. Liriano Linares/ Hablemos Press.
Camagüey, 7 de mayo.- El preso común Yoel Parada
Alfonso, quien estuvo a punto de ser asesinado a
golpes el pasado 27 de abril, producto de la violencia
brutal de un pelotón de funcionarios encargados
del orden interno de la prisión provincial Kilo 7.
El joven, fue trasladado del centro hospitalario
donde se encontraba convaleciente, y aún en estado
grave de salud, para ser confinado en una celda
de castigo, donde lo están torturando.
El arbitrario e inhumano movimiento se llevó a cabo el 6 de mayo, y todo indica
que esto responde a la huelga de hambre asumida por el prisionero, que ya cumplió
10 días de abstinencia alimentaria exigiendo fomentar cargos contra los
militares que lo masacraron.
De acuerdo con el testimonio escrito por el recluso, gravemente lesionado, y ahora
torturado cruelmente, este se encuentra aislado e incomunicado en la celda
número 8 del destacamento 8, en condiciones infrahumanas de encierro sin
asistencia médica, incluso ni para curar sus heridas que se le están infestando
y empiezan a supurar.
Añade, además, que sufre de fuertes dolores como resultado de las fracturas
recibidas en los brazos, clavícula y costilla. Así mismo, solicita en su escrito la
atención de la fiscalía y otros organismos de control interno para que se interesen
en su caso, por lo que sufre de abandono legal y se le prohíbe la comunicación
telefónica y el contacto con otros reclusos.
Es por eso, que el prisionero cubano Yoel Parada Alfonso que ha llamado a
la humanidad clamando justicia, reconoce que su vida corre peligro, pues se
encuentra a merced de torturadores y asesinos sin ningún tipo de escrúpulos;
pero prefiere la muerte, antes de claudicar en su reclamo por el derecho a un
proceso justo.
Que la humanidad conozca, la falsedad de los compromisos con los derechos
humanos y en especial el derecho a la vida de este país y su dictatorial
sistema de gobernación, para que los asesinos uniformados sean juzgados por
sus crímenes y actos violatorios.