Por Jorge Alberto Liriano Linares/ Hablemos Press.
Camagüey, 28 de septiembre.- Conceden licencia
extrapenal a recluso que corrió riesgo de morir,
por negligencia de los servicios de salud, al aplicarle
una sobredosis de anestesia antes de ser
intervenido quirúrgicamente.
Yurisbel Rubio Tejeda, de 29 años de edad, vecino de
camino Oriente Rebelde, Camagüey, sancionado a 6 años de privación
de libertad por un delito de robo con fuerza, trató de suicidarse el pasado
17 de julio ingiriendo grandes cantidades de fármacos, por lo
que permaneció hospitalizado y luego internado en la posta médica
de la prisión.
Recientemente, según el testimonio del recluso Ezequiel
Villamontes Figueredo, quien sufre de paraplejia generalizada y es
paciente permanente de la posta médica, a Yurisbel lo llevaron a la
mesa de operaciones, del hospital Amalia Simones, para extraerle
unos pasadores de una pierna -aparentemente una operación sencilla-,
pero se complicó cuando le aplicaron la anestesia.
Se desconoce el estado actual del paciente; lo que sí es oficial es
que fue declarado incompatible con el régimen de reclusión, y le
concedieron una libertad extrapenal, tal vez a manera de justificar
la negligencia médica que puso en riesgo la vida de este ser humano,
y por el estado crítico en que debe encontrarse, pues aun
permanece hospitalizado.
Si muere, ya fue liberado, piensan los carente de todo concepto
humanista; sin lugar a dudas, llama considerablemente la atención
tanta benevolencia de las autoridades del organismo de prisiones
en el territorio, cuando en las prisiones existen discapacitados
físico- motores, invidentes, parapléjicos, pacientes siquiátricos,
enfermos en fases terminales y cientos de reclusos incompatibles
con el régimen de reclusión que por años esperan su libertad
extrapenal.
Todo parece indicar que los servicios médicos, el ministerio del interior
y el órgano de prisiones, en la provincia, está utilizando un
nuevo mecanismo para encubrir las muertes en circunstancias
extrañas, liberando los posibles cadáveres, las posibles víctimas que
puedan descartar todos los atropellos y violaciones sistemáticas
del derecho a la vida que se llevan a cabo en el interior de las
cárceles cubanas, y en especial las del territorio camagüeyano.