Por Jorge Alberto Liriano Linares/ Hablemos
Press.
Camagüey, 28 de septiembre.- Recluso, enfrenta
enfermedad terminal en completo abandono, y
sometido a graves condiciones de reclusión tras los
muros de la prisión provincial de Cerámica Roja.
El sancionado enfermo se nombra Arcadio Morfis Torres, de 50
años de edad, el cual los médicos le han dictaminado un cáncer de
hígado, en fase terminal, como consecuencia de una cirrosis
hepática avanzada.
Su hijo, Arcadio Morfis Asán -también recluido- pero en la prisión
provincial kilo 7, hace un llamado a la conciencia humanitaria, y
a la Organización Mundial de la Salud (OMS), para que intercedan ante
la máxima dirección política de la isla y exijan a las autoridades
que respeten el derecho a la vida de su padre, permitiéndole el acceso
a la atención médica que requiere, en un centro hospitalario y bajo
las condiciones de salud a las que tiene derecho acorde como un
ser humano.
Así mismo, añadió que está dispuesto a establecer una huelga de
hambre en aras de lograr sensibilizar a las organizaciones
humanitarias, pues su progenitor no merece morir abandonado como
un animal enfermo o un desecho material, por el hecho de estar preso.
A su vez, cuestiona los supuestos valores humanistas, el respeto
a la dignidad plena del ser humano y especialmente el derecho a la
vida de que tanto se vanaglorian los “revolucionarios” cubanos.