El embajador de la Unión Europea en China expresó este martes su inquietud por la suerte del artista Ai Weiwei, crítico incansable del Gobierno chino, desaparecido desde el fin de semana, sumando así su voz a las de varios países y asociaciones de derechos humanos.
'Nos ha llamado la atención últimamente el caso de Ai Weiwei, un artista conocido que desapareció este fin de semana cuando intentaba embarcar en un avión con destino a Hong Kong', declaró Markus Ederer, embajador de la UE en China, en un comunicado.
'Instamos a las autoridades chinas a abstenerse de recurrir a la detención arbitraria sena cuales sean las circunstancias', añadió.
Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y otros países han expresado su preocupación en las últimas 24 horas por la suerte de este artista que recientemente tildó de 'inhumano' al régimen chino.
Amnistía Internacional y otras organizaciones de defensa de los derechos humanos han reclamado su liberación.
Ai Weiwei, de 53 años, cuyas obras se exponen ahora mismo en el Tate Modern de Londres, fue detenido este domingo en el aeropuerto internacional de Pekín cuando se disponía a tomar un avión, según su esposa, Lu Qing.
Según sus asistentes, el artista plástico quería viajar a Hong Kong y la policía registró su taller del noreste de Pekín.
'La policía se presentó en casa con una orden de registro y lo examinó todo', añadió por teléfono su esposa. 'Se llevó el ordenador y otros materiales. Se negó a dar la razón de la orden de registro o de la detención de Ai Weiwei'.
La policía de Pekín y el Ministerio chino de relaciones Exteriores declinaron comentar este martes la desaparición de Ai Weiwei.
La detención de este artista vanguardista, de talla imponente y barba poblada, se produce unos días después de que anunciara a la AFP su intención de abrir un estudio en Alemania para exponer su obra, exasperado por las pegas en China.
Decenas de opositores chinos fueron detenidos, confinados o alejados de sus domicilios estas últimas semanas, por el temor de las autoridades de que se produzca un contagio de las revueltas del mundo árabe, según las organizaciones de defensa de los derechos humanos.
Tras participar en la concepción del célebre 'nido de pájaro' para los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008, este hijo de poeta acumuló los problemas con el régimen comunista.
A mediados de febrero, anunció la anulación de su primera gran exposición en solitario prevista en China en marzo. Los organizadores le explicaron que deseaban volverla a programar.
En enero, su taller de las afueras de Shanghai fue demolido. Ai Weiwei había sido asignado a residencia brevemente tres meses antes por haber querido 'celebrar' con sus admiradores el anuncio de dicha demolición.
En diciembre, le impidieron acudir a Oslo para asistir a la entrega simbólica del Premio Nobel de la Paz al disidente chino encarcelado Liu Xiaobo