Las Damas de Blanco, esposas de presos políticos cubanos, descartaron este domingo que el descubrimiento de que habían sido infiltradas por un agente de la seguridad del Estado, vaya a afectar a la organización.
"No nos afecta en nada, con eso tenemos que aprender a vivir y a luchar, con ellos (agentes infiltrados) o sin ellos", dijo Laura Pollán, líder de las mujeres, antes de comenzar la habitual caminata dominical con cerca de 40 damas.
Un programa especial de la televisión cubana transmitido en la noche del sábado, reveló que el periodista independiente, Carlos Serpa, que transmitía informaciones para Radio Martí y otros medios anticastristas fuera de Cuba, es un agente de la seguridad del Estado infiltrado durante 10 años en la oposición.
Serpa denunció la "campaña mediática" contra Cuba, la vinculación de los disidentes con la Sesión de Intereses de Estados Unidos en La Habana (SINA), así como de misiones diplomática de la Unión Europea, y acusó a las Damas de recibir financiamiento por su actividad.
"Todas aquellas personas que quieran ayudarnos de buena voluntad, desde la derecha hasta la izquierda, sin condiciones, lo aceptamos, pero de terroristas no, porque no queremos vincularnos con hechos de sangre", dijo Pollán.
Pollán, no obstante, se confesó "sorprendida" por la revelación, pero aseguró que "las Damas de Blanco nunca hemos hecho nada oculto, nuestras reuniones son abiertas".
En una entrevista publicada este domingo en el diario Juventud Rebelde, Serpa acusó a las embajadas de Holanda, Polonia, República Checa y Suecia de suministro y monitoreo a la disidencia.
Pero "el canal principal" es la SINA, dijo Serpa. "Me atrevo a asegurar que el 80% de esos abastecimientos se hacen mediante funcionarios diplomáticos de la SINA", añadió.